Oseguera y Mayorquín reclamaron al experimentado volante sus piruetas dentro del campo que consideraron como provocaciones y burlas.
César intercambió palabras con Rambo y estuvo a punto de irse a los golpes, pero fue detenido por sus compañeros.
'Yo le quise poner las cosas claras, sobre todo me dí a respetar', dijo Oseguera.
'Que se burle acá en Tegucigalpa o en cualquier cancha, es un jugador que solo en Platense juega, estuvo seis meses en Motagua y los aficionados siguen esperando. Rambo fue buen jugador, un monstruo en su tiempo, pero ya dio lo que tenía que dar'.
Oseguera cuenta lo que ocurrió en los últimos minutos del encuentro cuando el Genio lo calentó. 'Él me dijo que tenía que aprender como futbolista y que tenía que mejorar, estuvimos discutiendo todo el tiempo y hasta le dí una entrada fuerte y me sacaron amarilla. Si me toca volver a hacerlo, lo haré sin dudarlo', agregó
César.