Después de 133 días de ausencia, el veloz Dixon Ramírez vuelve a decir presente en el Real España. El futbolista ha superado su lesión y recibió el alta médica, por lo que el técnico Jeaustin Campos decidió incluirlo en la convocatoria para el clásico ante el Motagua.
El regreso del atacante marca el final de un largo proceso de recuperación tras la dura lesión que sufrió en noviembre. Ramírez fue intervenido quirúrgicamente por una rotura de ligamentos y daños en los meniscos de su rodilla derecha, una situación que lo mantuvo alejado de las canchas por más de cuatro meses.
Su último partido había sido el 9 de noviembre frente al Victoria, donde disputó apenas 25 minutos antes de resentirse. Desde entonces, inició un camino complicado que incluyó cirugía, rehabilitación y un trabajo constante para recuperar su mejor forma física.
En las últimas semanas, el jugador ya se había integrado progresivamente a los entrenamientos de campo junto a sus compañeros. Su evolución fue positiva, lo que permitió al cuerpo médico darle el visto bueno para regresar a la actividad competitiva.
LEA TAMBIÉN: ASÍ MARCHA LA TABLA DE POSICIONES DEL TORNEO CLAUSURA
Para el cuerpo técnico, su vuelta representa una alternativa importante en ataque. Antes de su lesión, Ramírez se había consolidado como uno de los futbolistas más determinantes del equipo aurinegro gracias a su velocidad y capacidad de desequilibrio.
Ese rendimiento también le abrió las puertas de la selección nacional, donde fue tomado en cuenta con frecuencia por el entrenador Reinaldo Rueda. Su regularidad lo convirtió en una pieza útil dentro del proceso de la Bicolor.
Ahora, con el alta médica y nuevamente en una convocatoria, Dixon Ramírez buscará retomar el nivel que lo llevó a destacar tanto en su club como en la selección. Su regreso llega en un momento clave, nada menos que en un clásico, donde podría volver a demostrar su importancia en la Máquina. Motagua y Real España se miden este domingo en el Estadio Nacional Chelato Uclés.