Roberto Ramón Moreira Aldana, el delantero paraguayo de 38 años que celebró su gol 100 en la Liga Nacional de Honduras con Lobos UPNFM, un hito histórico que lo posiciona como el undécimo en la tabla eterna de goleadores tras llegar en 2018 y brillar en Motagua, Génesis y su actual equipo. En esta conversación, el guaraní revela la ansiedad del gol 100 que se hizo esperar, pero se aferró a la fe en que llegaría "en el momento justo".
Moreira atribuye su éxito al trabajo constante, perseverancia mental y el apoyo familiar, destacando que "el fútbol pasa mucho por lo mental" más que por lo físico, incluso a su edad avanzada donde sigue rindiendo como un joven. Elogiado por el presidente Milton Flores de Génesis por su profesionalismo en alimentación y entrenamientos, prefiere demostrar con hechos: títulos en Motagua, récords extranjeros y cariño de la afición hondureña que lo ha hecho sentir "importante".
Con contrato hasta junio 2026, rechaza ofertas para cumplir compromisos y evalúa su futuro paso a paso, sin techo fijo mientras se sienta óptimo físicamente, aspirando a escalar posiciones en la tabla histórica —a solo dos goles del noveno— y seguir aportando goles para Lobos.
-LA ENTREVISTA:
—¿Cómo te sentís después de entrar a la lista de los jugadores con 100 goles en Liga Nacional?
La verdad que sí, costó bastante, pero me siento contento porque no es poca cosa, así bien como vos lo decías, porque los goles siempre traen una historia detrás de cada partido, porque no es fácil en cada partido ir con una mentalidad de que uno va a convertir, uno se prepara obviamente, trabaja para eso, y bueno, que se den así cantidades de goles, uno no se espera.
—¿Por qué costó tanto que llegara el gol 100, qué pasaba por tu cabeza?
Obviamente que uno también se pone ansioso, no te voy a mentir en ese sentido. Cuando llega el gol 99, uno esperaba que la siguiente fecha se completara el gol 100, pero no se dio, después de ahí, obviamente que se trabaja la cabeza también un montón, pero uno tiene que seguir trabajando, yo seguía trabajando en el entrenamiento, seguía trabajando en la confianza de uno mismo, porque obviamente que no quería entrar en esa racha de ser negativo y de que no se podía concretar ese gol 100. Pero sí, se esperó bastante, uno confiando también en Dios, que bueno, sabía que en el momento justo se iba a dar el gol, gracias a Dios se dio ayer.
—¿Cómo viviste ese momento de la anotación 100?
Bien, contento, la verdad que el tema familiar muy contentos porque también mis hijos esperaban ese gol, también la dirigencia me había preparado una camisa, y bueno, mi compañero también me dieron esa confianza partido tras partido, y como decíamos anteriormente, se hizo esperar bastante, y un desahogo con la familia, con los compañeros también, porque todos se pusieron contentos conmigo porque llegué al gol 100, y fue también de la victoria que fue importante para el equipo.
—¿Te imaginaste que después de venir en 2018 te ibas a convertir a los años en una leyenda del fútbol hondureño?
No, la verdad que uno no se esperaba de esa manera, uno viene con una expectativa de que le vaya bien y probar otro aire, otro fútbol, y la verdad que pasando los primeros años en Motagua, se iban dando las cosas de la mejor manera y uno se iba sintiendo muy bien, y uno trabajando día a día, se fueron concretando varios objetivos, títulos con Motagua, superar también al goleador extranjero que tenía en ese momento Motagua, y bueno, de ahí paso a paso se dieron las cosas.
La gente también me ayudó muchísimo para que yo me sienta también importante acá en Honduras, y por eso estoy muy agradecido con el cariño de la gente de Motagua, de Génesis, y ahora de Lobos, y hoy disfruto este presente porque no es poca cosa, y como te dije al principio, no tenía esta expectativa ni estos números antes de venir acá, y hoy me siento contento de que se pueda concretar esto tan importante para mí y entrar en la historia también del fútbol hondureño.
—¿A qué más le podrías atribuir esta cantidad de goles que has marcado en Honduras?
El trabajo y la perseverancia. Obviamente que el delantero muchas veces pasa mucho por lo mental también, como te decía, antes de llegar a los 100 goles también uno está ansioso, y el delantero siempre se prepara para querer concretar, para querer convertir cada partido, y el hambre que siempre tuve, hoy a mis 38 años sigo con el hambre de querer seguir anotando goles, de querer seguir adelante y ser referente con el equipo, de tomar esa responsabilidad.
Uno siempre tiene que estar con la mente positiva, siempre lo digo, que el fútbol muchas veces pasa por lo mental, en ocasiones que por ahí no se dan las cosas, pasa mucho más por lo mental que en lo físico. El trabajo es muy importante, pero en lo mental también pasa mucho, y eso le doy mucho mérito a mi familia, porque siempre que no salen las cosas, siempre están ahí, mi esposa, mis hijos, y uno se recuesta en ellos en esos momentos, y por eso es una de las cosas también que le doy mucha importancia a los logros que he conseguido.
—Milton Flores, presidente de Génesis, contaba que estaba impresionado con lo profesional que eras cuando llegaste al club porque comenzaste a anotar goles y miraba cómo te cuidabas con la alimentación, con tu vida privada y en los entrenamientos te exigías, y mencionaba que si el futbolista hondureño tuviera un porcentaje de lo profesional que eras, el fútbol hondureño sería diferente...
Le agradecí en su momento, y le agradecí porque dio un halago muy importante, eso es lo que refleja el trabajo de uno y me hace poner muy contento, y me sentí orgulloso en ese momento, y justamente se lo agradecí personalmente porque uno puede tener conocimiento y hablar, y justamente a mí una de las cosas que no me gusta es hablar mucho, porque me gusta más con los hechos, y en los planteles que he estado siempre lo he demostrado con hechos, en los entrenamientos, de la manera profesional como uno se tiene que comportar, lo he hecho en Motagua, en Génesis, y ahora en Lobos de UPN, y más me gusta que mis compañeros, que la parte de la dirigencia, vean mi trabajo, entonces en ese momento me sentí muy contento cuando el presidente de Génesis dijo esas palabras.
—A tus 38 años te sigues entrenando jugando como un cipote de 20, ¿cuál es el límite, cuál es el techo que te pones? Porque obviamente el paso de los años no perdona a nadie, pero en tu mente ¿cuánto tiempo estás para jugar? ¿No piensas en el retiro? ¿No te pasa por la cabeza?
Sí, muchas veces uno piensa, obviamente que se sabe que esto tiene un final, y por eso trato de disfrutar también estos momentos del fútbol, de los entrenamientos, yo me siento en este momento súper bien todavía físicamente y mentalmente, no quisiera llegar a un momento donde ya no me sienta bien físicamente y si llega, en ese momento seguramente que ya no estaré, obviamente tomaré la decisión que uno no quiere, pero por ahora me siento bien todavía físicamente, trabajo todos los días para eso y para que el rendimiento sea el óptimo, y vamos paso a paso.
Veremos si puedo renovar en Lobos un año más, y ahí veremos cómo me voy sintiendo, porque es de acuerdo a cómo uno se va sintiendo en esta etapa del jugador y de la edad también, en estos últimos años, porque no puedo tomar una decisión antes, o ponerme a un techo dos o tres años más, porque si no me siento bien a cada seis meses o a cada un año, seguramente que tomaré la decisión.
—Llegaste a 100 goles, pero condos más llegarás entrarás al Top 10 y te ubicarás en la novena posición...
Ahora es como que me saqué un poco de peso de encima, porque la verdad que quería que llegara el gol 100, y como te decía anteriormente, también mis hijos me preguntaban después de cada partido cuándo iba a llegar ese gol, y se hizo esperar bastante, esperemos que se haya abierto el arco y sigamos por ese camino, y podamos aportar más para Lobos también, para el equipo, porque es importante que el delantero pueda convertir y que pueda ayudar al equipo.