Liga Hondubet

Salvador Nasralla: 'El fútbol hondureño no puede considerarse profesional'

El analista critica, pero da soluciones a la forma en que se paga a los jugadores en Honduras.

2012-12-03

El fútbol hondureño no puede considerarse profesional debido a varias situaciones que lo desnudan como semiprofesional. Durante el mes de pretemporada que los clubes hacen antes de empezar cada uno de los dos torneos anuales, los directivos solo le pagan la mitad de los sueldos a los jugadores.

O sea que entre ambas previas entregan un sueldo al año. Por otro lado, ambos campeonatos se disputan en el menor tiempo posible con el fin de que la mayoría de equipos solo cancelen seis meses de sueldo (tres por torneo). Así que al año, los futbolistas de seis de los 10 clubes solo reciben siete sueldos y los que juegan en clubes que llegan a la final de ambos torneos, o sea la minoría, reciben entre ocho y nueve sueldos.

SOLUCIONES AL PROBLEMA

Las sugerencias que les damos para jugar solo los fines de semana, respetando las fechas FIFA, no las aceptan porque ello significaría pagarles a los jugadores y técnicos 10 u 11 sueldos al año.

Por esa misma razón prefieren los equipos jugar sin sus seleccionados durante las semanas que los mismos son convocados por el técnico Luis Suárez a pesar de que este les ofrece la posibilidad de que los futbolistas practiquen con la Bicolor durante la semana y jueguen por sus elencos el fin de semana.

Este problema se verá muchas veces durante las fechas de 2013 en las que la Selección tendrá partidos eliminatorios y la primera vez será entre el 10 y el 26 de marzo, una quincena clave para preparar el partido contra México en San Pedro Sula.

El ahorro aflora por todos lados y los futbolistas y técnicos se contagian con esta mezquindad a la hora de producir buenos espectáculos, olvidando el viejo adagio de que “la mejor defensa es un buen ataque” que en este caso sería, “el mejor ahorro es una buena inversión”.

Siendo el fútbol la única pasión de nuestros compatriotas, los mercadólogos deberían plantear estrategias que conduzcan a los equipos para aprovechar este sentimiento a través de marcas patrocinadoras, carnets de socios, paquetes anuales de asistencia a los estadios, vallas, uniformes y otros artificios que vemos en los estadios y competencias a través de las transmisiones por cable desde muchas partes del mundo.

Las buenas asistencias conseguidas por los equipos Atlético Choloma, Motagua, Olimpia y Victoria en los partidos semifinales que terminaron ayer, constituyen una señal indicativa de que el público se motiva para asistir cuando los juegos son decisivos, por lo que el sistema que les he propuesto varias veces de jugar liguillas entre los cinco primeros de las dos vueltas para definir al campeón y entre los cinco últimos para definir al descendido, les produciría estupendas taquillas.

Los directivos de los equipos considerados pequeños que son los que no han querido adoptar este sistema, deben entender que la forma conservadora que tienen de mirar el fútbol solo conseguirá más temprano que tarde el des aparecimiento de sus instituciones al no contar con calor popular ni respaldo económico.