Internacionales
2013-05-13
Todos estamos pendientes de la Gran Final, hablando de lo sucedido el domingo en Tocoa entre Real Sociedad y Olimpia, de los problemas que se produjeron en el Estadio Nacional en el partido de vuelta entre Olimpia y Platense.
Del encuentro decisivo del próximo domingo para ver si los leones consiguen su tetracampeonato consecutivo o Real Sociedad establece el histórico récord absoluto de coronarse campeón del fútbol hondureño en su primera temporada en Primera División.
Valga señalar que al Victoria le conviene que los blancos sean los campeones ya que así ellos clasificarían automáticamente para el Torneo de Clubes de Concacaf que inicia en el próximo mes de agosto.
En cambio, si los de Jairo Ríos se proclaman el domingo campeones del Clausura, serían los tocoeños junto a Olimpia los representantes hondureños.
Recordemos que las malas actuaciones de nuestros mejores equipos en este siglo en el Torneo Regional hicieron que Concacaf redujera de 3 a 2 clubes los que tienen derecho a participar por Honduras.
Lo mismo pasa en Europa donde los países que más destacan como España e Inglaterra tienen mayor número de escuadras tanto en la Champions como en la Europa League.
Pero al margen de todo lo anterior, sigo viendo con preocupación como la vida del fútbol catracho transcurre sin que los directivos la quieran cambiar.
Mientras en la temporada 2002 / 2003 a cada uno de los 192 partidos de la Liga asistieron en promedio 4,157 espectadores, en las tres últimas temporadas la media cayó a 2,500 por juego y en el actual torneo apenas llega a 1,100 personas que con una buena asistencia el próximo domingo subirá a 1,900.
Realmente las asistencias de las finales maquillan un poco la realidad que nos dice que durante las 2 vueltas, en promedio apenas tenemos una media aproximada de 1,000 personas por match.
En Honduras tenemos una gran materia prima de futbolistas como ha quedado demostrado con el goleador del torneo Rony Martínez quien jugaba en Segunda División en el Unión Sabá en forma amateur privilegiando la mayoría de su tiempo para dedicarlo a su trabajo en la Standard Fruit Company.
Y como Martínez hay muchos talentosos catrachos exportables que se pierden por no tener acceso a canchas ni a entrenadores que les exploten sus condiciones naturales.
La final terminará el domingo, o sea que dentro de 6 días todos se concentrarán en la nueva convocatoria de Luis Suárez para la Selección Nacional y durante junio sólo se hablará de la Bicolor y sus 3 juegos decisivos Rumbo al Mundial Brasil 2014.
En julio la Copa Oro se adueñará de todos los espacios en los medios y en agosto iniciará un nuevo campeonato sin que los presidentes de los clubes hayan decidido implementar sistemas científicos que les permitan enderezar el rumbo de la Liga.
Una lástima porque la mayoría son empresarios exitosos en sus negocios, pero no han podido trasladar ese éxito al manejo del fútbol.