No es una tarjeta de crédito o debito, el plástico sólo le permite al aficionado contribuyente ingresar al estadio y disfrutar de atenciones, como bocadillos durante los partidos. Además el socio automáticamente tiene derecho a voto en la próxima asamblea del equipo cocotero.
Las tarjetas denomidadas, Black Card y Platinum ya están a la disposición y pueden ser adquiridas en las oficinas del equipo o mediante algún directivo.
La Black Card tiene un costo de 2 mil lempiras mensuales y el pago es durante 12 meses. Con ella se tiene derecho a un asiento numerado en la zona VIP central del sector de silla, donde las atenciones serán de primera.
Mientras que la Platinum tiene un valor de mil 500 y le permite accesar a la segunda zona VIP de la localidad de silla donde el aficionado debe elegir su asiento sin garantía de numeración.
Más adelante el equipo espera poner a la disposición de la afición las demás tarjetas: Oro y Bronce. En el acto especial, se le entregó la primera tarjeta al técnico del Vida, Ramón Maradiaga.