Una habilidad de la que también se aprovechan para divertirse de vacaciones, mientras intentan desconectar después de una temporada con final convulso por la polémica racista del dueño de los Clippers.
Blake Griffin y DeAndre Jordan han cruzado el Atlántico para relajarse en las preciosas playas de Croacia, donde nos regalan algunas de sus diabluras.
Ante la mirada atónita del resto de bañistas, los dos jugadores de los Clippers saltan al mar desde una plataforma que hay sobre unas rocas.
Imitando al niño que se tira antes, Griffin y Jordan dan una voltereta hacia atrás en el aire antes del chapuzón.
Para rematar su espectáculo de saltos, Blake coge carrerilla y se tira en bomba.
Desde que Greg Louganis ganó cuatro oros entre los JJ.OO. de Los Angeles’84 y de Seúl’88, no se veía un saltador estadounidense con este estilazo.