Mou revela guerra que tuvo con estrella tras fichar con Madrid: "En poco tiempo"
El actual entrenador del Real Madrid sorprende al recordar sus primeros días en la Casa Blanca: “El equipo estaba muy mal”
José Mourinho vuelve a hablar de uno de los capítulos más controvertidos de su carrera: su relación con Iker Casillas durante su etapa al frente del Real Madrid.
El técnico portugués ha recordado cómo fueron sus primeros contactos con el entonces capitán madridista y ha desvelado tres peticiones que, según su relato, le ayudaron a entender rápidamente el ambiente que se encontró en el vestuario.
Las declaraciones aparecen en el documental de tres capítulos estrenado este martes 11 de agosto en Netflix, una producción en la que Mourinho repasa diferentes momentos de su trayectoria. Entre ellos, ocupa un espacio destacado su paso por el Santiago Bernabéu y la relación que mantuvo con Casillas, que comenzó de manera cordial pero terminó convirtiéndose en uno de los grandes focos de tensión de su etapa en el club.
Mourinho llegó al Real Madrid en 2010 después de conquistar la Champions League con el Inter de Milán. El portugués asumió el reto de devolver al conjunto blanco a la cima del fútbol europeo y español, en un momento en el que el Barcelona dirigido por Pep Guardiola ejercía un dominio casi absoluto.
El entrenador asegura que encontró un equipo con enormes cualidades futbolísticas, pero con una mentalidad que consideraba alejada de lo que exigía para competir al máximo nivel. “El Madrid tenía un equipazo, pero mentalmente estaba muy mal”, recuerda José Mourinho al analizar sus primeros días en el club.
Fue precisamente en ese contexto cuando se produjeron sus primeras conversaciones con Casillas. Mourinho sitúa esas charlas en los primeros momentos de su etapa en el banquillo y asegura que las peticiones del guardameta estuvieron relacionadas con cuestiones que iban desde las vacaciones hasta los horarios de entrenamiento y las concentraciones previas a los encuentros.
“La primera vez que hablé con el capitán me pidió más vacaciones para los jugadores de la selección española”, desvela Mourinho. Casillas no era un jugador cualquiera. Además de ser capitán del Real Madrid, era uno de los grandes referentes de la selección española, que acababa de vivir una etapa histórica con la conquista de la Eurocopa de 2008 y el Mundial de 2010.
Según el relato de Mourinho, el portero acudió a él para solicitar un periodo de descanso mayor para los futbolistas madridistas que habían participado con España en los compromisos internacionales.
La segunda conversación tuvo como protagonista otro asunto relacionado con la rutina diaria del equipo. “La segunda vez fue para pedirme que retrase los entrenamientos una hora más tarde para evitar el tráfico fluido de Madrid”, continúa el entrenador portugués.
Para Mourinho, aquella petición también resultaba significativa porque chocaba con la disciplina y las exigencias que pretendía imponer desde su llegada al Santiago Bernabéu. El técnico quería modificar determinadas costumbres y establecer una dinámica que, a su juicio, permitiera al equipo competir en mejores condiciones.
Pero todavía hubo una tercera petición. Mourinho asegura que volvió a recibir una solicitud por parte del capitán relacionada con la concentración previa a los partidos. “La tercera fue para decirme que no querían ir al hotel y que preferían vernos el día del partido e ir directamente al estadio a jugar”, relata.
El portugués recuerda ahora aquellas tres conversaciones como una muestra de la situación que, desde su perspectiva, existía dentro del vestuario. No eran únicamente cuestiones deportivas, sino decisiones relacionadas con horarios, descansos y la forma en la que los futbolistas afrontaban los encuentros.
Después de enumerar las tres peticiones, Mourinho resume de manera contundente la impresión que se llevó durante sus primeros meses en el Real Madrid. “En poco tiempo, me di cuenta de que los jugadores estaban consentidos”, sentencia.
Con el paso del tiempo, la filosofía de Mourinho terminó chocando especialmente con Casillas. El guardameta era una de las principales figuras del vestuario, además de un símbolo del madridismo, pero su relación con Mourinho se fue deteriorando progresivamente.
La situación alcanzó uno de sus momentos más delicados cuando el técnico decidió relegar al portero al banquillo. La decisión provocó un enorme debate en torno al Real Madrid y convirtió el enfrentamiento entre ambos en uno de los asuntos más comentados de aquella etapa.
Ahora, más de una década después, Mourinho vuelve al origen de aquella historia. El entrenador portugués recupera sus primeras conversaciones con Casillas para explicar cómo interpretó desde el comienzo determinadas actitudes dentro del vestuario y como lo manejará ahora que ha vuelto a la casa blanca.