Sacó a Musiala del Bayern Múnich y las consecuencias fueron graves
Hizo de una noticia una bomba y no sabía las consecuencias que iba sufrir por no verificar su fuente.El ejercicio del periodismo deportivo en Turquía se encuentra bajo la lupa.
Hizo de una noticia una bomba y no sabía las consecuencias que iba sufrir por no verificar su fuente.El ejercicio del periodismo deportivo en Turquía se encuentra bajo la lupa.
El periodista turco Can Terzi fue detenido en Estambul por agentes policiales y liberado horas más tarde, tras verse implicado en una causa judicial por desinformación.
La investigación, dirigida por la Fiscalía General de Bakırköy, se abrió formalmente bajo el cargo de "presunta difusión pública de información engañosa" a través de medios de comunicación.
El origen del proceso legal se remonta al anuncio efectuado por Terzi, quien aseguró públicamente que Jamal Musiala dejaría el Bayern Múnich para incorporarse al Galatasaray.
En sus declaraciones, el comunicador sostuvo categóricamente que el conjunto otomano ya había cerrado de manera oficial la contratación del talentoso mediocampista de la selección alemana.
No obstante, la directiva del Galatasaray reaccionó con rapidez emitiendo un comunicado en el que desmintió de forma tajante la veracidad de la noticia y negó cualquier negociación.
Lejos de rectificar tras el pronunciamiento institucional, Terzi mantuvo su postura en todo momento y argumentó que disponía de fuentes solventes que respaldaban la operación.
El periodista afirmó además haber recibido datos de manera simultánea de distintas vías, las cuales confirmaban el supuesto desembarco del futbolista en el fútbol turco.
Incluso llegó a reconocer que preveía una desmentida pública por parte del club, aunque remarcó que su confianza en la veracidad de los datos recopilados era total.
En una de sus intervenciones mediáticas más contundentes, Terzi manifestó expresamente su disposición a poner en juego su reputación profesional por la veracidad de la primicia.
Tras su paso por dependencias policiales, el informador señaló al empresario Oktay Ercan, propietario del club belga Westerlo, como la persona que le facilitó los datos del presunto acuerdo.
La insistencia del profesional en sostener la versión frente al mentís oficial precipitó la actuación de la Fiscalía de Bakırköy y su posterior traslado para prestar declaración.
El reporte difundido choca frontalmente con la realidad contractual de Musiala, quien a sus 23 años mantiene un vínculo firmado con el Bayern Múnich hasta junio de 2030.
Desde la entidad bávara reiteran que el centrocampista es una pieza fundamental dentro de la planificación deportiva del primer equipo para las próximas temporadas.
De hecho, el club alemán tiene programado un plan de recuperación específico tras una cirugía posterior al Mundial de 2026, garantizando su presencia al inicio del próximo curso.