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Argentino que jugó para el Valencia de Honduras, ficha por el Boca Juniors

Mariano Echeverría jugó con el Municipal Valencia entre 2002-2004, ascendió de la segunda a primera con los Potros.

2014-08-09

Para muchos el nombre de Mariano Echeverría no sonará mucho, sobre todo si se asocia con 'Municipal Valencia de Honduras'.

Pero sí, efectivamente, el argentino defensor central, quien acaba de ser fichado por el Boca Juniors jugó para el cuadro naranja de Choluteca.

Mariano Echeverría arribó a Honduras en 2002 para jugar en la segunda división con el Valencia, luego de estar en el ascenso, un año después lograron llegar a primera división.

Luego de su paso por el Valencia, Echeverría regresó a su país en 2004 para jugar en clubes denominados pequeños del interior de Argentina en categoría de ascenso.

Acá te contamos un poco más de ese joven que, con 19 años vino a Honduras, hoy, con 33 se convierte en jugador del Boca Juniors.

UN GOL QUE CAMBIÓ SU VIDA

En el año 2009 fue cuando su vida dio un giro inesperado, ya que él anotó el gol que le significó a Chacarita Juniors regresar al máximo circuito del fútbol argentino.

Tras sus buenas actuaciones con el Chacarita, el Arsenal de Sarandí lo ficha y sale campeón en Primera división con dicho club.

FUE CONVOCADO A LA SELECCIÓN DE ARGENTINA

Mariano Echeverría cuando jugaba para el Chacarita Juniors fue citado por Diego Maradona para disputar un partido amistoso contra Jamaica en febrero del 2010.

En ese momento Mariano fue ídolo ya que fue el jugador número 24 en la historia del Chacarita que, estando en el club, es llamado a la selección de Argentina.

CÓMO LLEGÓ A HONDURAS

Cuando Mariano jugaba para el Independiente del Mar del Plata, le llegó la propuesta para venir al fútbol de Honduras, no era a primera, era a segunda, pero igual aceptó, con 19 años salir al extranjero, cualquiera.

“Me insistieron en que tenía buen nivel para vivir del fútbol y nos ofrecieron ir a jugar a la B de Honduras. No podía quedarme con la duda. La duda nunca me acompañó, y enfilamos para Tegucigalpa con un amigo”, contó en su momento al Gráfico de Argentina.

¿El club? y ¿El sueldo?, se le consultó. 'Municipal Valencia y ganaba 500 dólares por mes, más casa y comida. Claro, estábamos en 2002 y Argentina no ofrecía perspectivas de futuro', dijo.

SUS VIVINCIAS EN HONDURAS

Echeverría fue muy claro y confesó que nunca tuvo miedo de vivir en Honduras, sobre todo en Tegucigalpa, donde en ese momento, como siempre, se hablaba de delincuencia.

“Recorrimos el país en microbus. Honduras es muy pobre, pero las canchas explotaban; la gente, muy apasionada.

De repente te encontrabas con una alcantarilla (hoyo) dentro de la cancha o lo que le pasó a un compañero: se tiró a barrer una pelota al costado y la línea estaba marcada con cal viva. Se quemó todo”, recordó Mariano.

El argentino habló acerca de la escasez de agua que existía en ese momento en Tegucigalpa, problema que ahora se ha expandido a toda Honduras.

“En Centroamérica el agua es un bien incalculable. Me daban 3 horas al mediodía y 3 a la noche, sólo para bañarme o lavar la ropa, no era potable.

Después, cortaban. Y yo era un privilegiado, a algunos compañeros les daban agua sólo una vez por semana”, expresó Mariano Echeverría.

¿Es una ciudad complicada Tegucigalpa?, se le abordó a Mariano Echeverría. 'Nunca en tres años tuve un hecho de inseguridad, para los jugadores va todo atado al rendimiento.

Si vas a un lugar horrible y el trabajo te hace crecer, el lugar te va a parecer hermoso y no te importa el clima ni nada. Si vas a París y no jugás, te va a parecer horrible, lo ves de manera negativa', contestó.

BORA MILUTINOVIC LE PROPUSO NATURALIZARLO PARA LA 'H'

El defensor central le confesó al El Gráfico de Argentina que el director técnico serbio Bora Milutinovic, timonel de la Selección de Honduras en el momento que Echeverría jugaba para el Valencia, le propuso nacionalizarlo para jugar en la 'H'.

“Bora Milutinovic firmó para la Selección y un día me lo crucé en una tienda. Me invitó a tomar un café. Estaba con Carolina, mi mujer, y no le di opción. Le dije: ‘este es un personaje para conocer’', recordaba.

Añadió: 'Estuvimos tres horas. Primero me contó que me había visto y le interesaba nacionalizarme. Después, agarró la bolsita de un CD que había comprado, la rompió en pedacitos y empezó a mostrarme sus movimientos.

Bora es un libro de fútbol. Al final se terminó yendo por los cuestionamientos de la prensa y todo quedó en la nada”, dijo Mariano.