2012-04-24
El primer tiempo estaba a punto de terminarse, Barcelona ganaba 2-0 con goles de Busquets e Iniesta, Chelsea jugaba ya con 10 hombres por la expulsión de John Terry y todo parecía servido para tomar el avión a Múnich a la final de la Champions League.
Pero antes que el árbitro pitara la finalización de los primeros 45 minutos, el brasileño Ramires Santos do Nascimiento se sacó una joya de gol con una vaselina sobre Víctor Valdés para poner el 2-1.
Ese gol de visita era suficiente para eliminar al Barcelona, Chelsea lo defendió a muerte hasta que a los 91 minutos se silenció el Camp Nou y explotó la plantilla londinense con el gol del español Fernando Torres.