La selección de España tuvo su primera toma de contacto con el mítico estadio de La Bombonera ayer, tras un viaje maratoniano de 14 horas desde Zúrich a Buenos Aires, donde La Roja jugará el martes un amistoso con Argentina.
Sin grandes novedades y con toda la plantilla en perfecto estado, el combinado español llevo a cabo una suave sesión en el escenario donde se medirá a la albiceleste. Todavía con los efectos del largo viaje y la diferencia horaria, Del Bosque optó por un entrenamiento sin grandes esfuerzos físicos y de corta duración.
Por otro lado, el presidente del Boca Juniors, Jorge Amor Ameal, recibió a la delegación española y dialogó durante varios minutos con el presidente de la Real Federación Española, Ángel María Villar. Unos 300 socios del club boquense asistieron al entrenamiento y aplaudieron en varias ocasiones a los futbolistas.