El lateral izquierdo del Barcelona profirió esa amenaza, una vez terminado el partido, en la zona mixta del estadio de Curitiba, sin mediar palabra.
Jordi Alba, que caminaba junto a Busquets, no se paró mientras dirigía sus palabras a Matallanas.
Ya en el vuelo de regreso a España, cuando la prensa accedía al avión por la parte delantera, lejos de disculparse, Jordi Alba volvió a atacar a Matallanas.
Le llamó 'subnormal' y 'gilipollas' y le acusó de ser un 'chivato'. Lo hizo delante de sus compañeros de selección que viajaban en clase business.
En el avión de vuelta no se encontraban todos los internacionales españoles, ya que Diego Costa, Cesc y Piqué se quedaron unos días de vacaciones en Brasil y se marcharon directamente desde el estadio de Curitiba con sus familias.
Con este feo gesto y tras haber ganado a Australia por 0-3, la selección española abandonó Brasil con prisas, silencio y caras largas, expresión del a decepción sufrida por una campeona del mundo que entregó su titulo mundial en pocos días.