Anfield sufrió pero acabó celebrando el pase a la final de la Copa de la Liga con agonía en la tanda de penaltis que decidió la primera semifinal.
El triunfo de la ida (0-1) lo tiró por tierra el Liverpool en un mal partido, a merced de un Stoke mejor posicionado en el primer acto que encontraba el justo premio a su búsqueda de la remontada al borde del descanso.
Cuando estaba a punto de terminar el primer acto el austríaco Marko Arnautovic dejaba un certero remate a centro del español Bojan Krkic, para igualar la eliminatoria.
Algunos jugadores del Liverpool como Sakho celebraron el pase en redes sociales.
El primer falló llegó de un ex del Liverpool como el gigantón Peter Crouch que inmediatamente compensaba un error en su lanzamiento de Emre Can. Ningún lanzador volvió a perdonar hasta que Muniesa se encontró con su disparo a la izquierda del portero, con la estirada de Mignolet que se convertía en el héroe de la noche al devolver al Liverpool a una final. Allen colocaba en la escuadra el lanzamiento definitivo.
El Liverpool espera rival, que saldrá del partido de vuelta de la segunda semifinal que disputan el miércoles Everton y Manchester City, con ventaja de 2-1 para los primeros en el encuentro disputado en Goodison Park. La final se celebrará en Wembley el próximo 28 de febrero.