La eliminación de Argentina en los cuartos de final del Mundial de Sudáfrica fue un golpe duro para Diego Maradona, pero no está deprimido ni tuvo una recaída en su adicción a las drogas, aseguró ayer su médico personal.
'Diego bien, bien, bien no puede estar porque, como él dice, fue un partido raro. Yo creía que lo iba a encontrar en peores condiciones y no. Lo veo pensativo, lo veo no resignado sino con un poco de bronca porque se le escapó el triunfo', dijo Alfredo Cahe.
Argentina, que con Maradona a la cabeza y Lionel Messi como figura estelar aspiraba a ganar su tercera Copa del Mundo, se despidió de la competencia al caer 4-0 ante Alemania.
Desde la eliminación, Maradona no se mostró en público ni aceptó entrevistas. Regresó al país hace una semana y se recluyó en su casa en las afueras de la capital. Recién abandonó el encierro el domingo para seguir la final España-Holanda.
'(Maradona) hizo la melancolía lógica, no hizo depresión profunda. Nada que ver con lo que dicen por ahí, de que volvió a la adicción. Es una barbaridad', afirmó Cahe.
El médico, sin embargo, admitió que por los antecedentes de su paciente 'uno siempre ha estado pendiente'.