La Selección

¡Honduras, estamos en el Mundialinho de Brasil!

La Bicolor logró su objetivo de clasificación al Mundial, al empatar 2-2 con Jamaica

2013-10-16

Honduras logró su tercera clasificación al Mundial, la segunda de manera consecutiva en los últimos 8 años tras empatar con Jamaica 2-2 en Kingston y aparejada con la derrota de México 2-1 en Costa Rica y la victoria de Estados Unidos 3-2 en Panamá.

Y fue para soñarlo, para hacerlo realidad como quien alza sus brazos al cielo y después de 16 jornadas intensas y extensas, en una ruta ardua, sufrida, estrecha y reñida, merece gritar, lo hicimos, lo soñamos... lo vivimos. Honduras es trimundialista y nadie lo puede desmeritar.

En contra de todos los problemas que sufre el país y pese a la adversidad de jugar de visita, buscando el pase por segunda ocasión consecutiva, Honduras es mundialista. Esa historia se escribió esta vez en tierras caribeñas. Allí en tierras del regué, pero al ritmo de la punta. Así comenzaba la fiesta.

DE INICIO

Costly nos puso tempranito camino de Brasil. En jugada al segundo poste, pescó habilitación de Maynor rezagó y el 'Cocherito' con toque forzado entre marca y altura, puso el 1-0, entre las piernas del portero local y un intento estéril de un zaguero en la línea de sentencia. La clasificación al Mundial llegaba de manera sorpresiva.

Sin embargo, Jamaica puso el 1-1, minuto y medio después, tras una corrida por la derecha en la que Jean Vaughn Watson remató a marco y la pelota dio en Jorge Claros y puso las cosas en igualdad de condiciones. 1-1 y entonces el juego entró en una fase de madurez plena por parte de los nuestros. A manejar el tiempo, la pelota y el ansiedad. Ese era el camino seguro.

EL MISIL DE MAYNOR FIGUEROA

Y 'Muma' lo buscó en tiro libre, luego Mcanuff nos puso los pelos de punta con una bomba que pasó rozando un poste... hasta que Maynor Figueroa sacó el cañón y derribó los muros jamaicanos. Fue en un tiro libre casi frontal al área grande, por lo menos desde unos 25 metros. Maynor sacó fogonazo que abrió la barrera, pegó en un zaguero y se fue directo a un costado de la cabaña caribeña. 2-1 y el Mundial otra vez tan cerca y tan real.

Lejos cuando Demar Phillips se sacó igual metralla en tiro libre frontal y la pelota impactó en el palo más largo, ante un Noel asustado con la respuesta de los de casa. Ese tremendo susto nos hizo pensar que para asegurar cupo en Brasil, había que jugar y sudar mucho. Esos primeros 45 minutos fueron de temple y de bueno manejo de las emociones. Simple.

45 MINUTOS ETERNOS

Nadie sabe por qué cuando se necesita que el tiempo pase corriendo, lo hace como si se deslizara en cámara lenta... y viceversa. Lo cierto es que los segundos 45 minutos del choque fueron eternos.

Se marcaban 58 minutos y el central Mark Geiger señaló penal en el área hondureña por el remate de un jamaicano que dio en la mano de Garrido. Penal regalado porque el contención catracha tenía las manos pegadas al cuerpo. Austin puso el 2-2 con toque suave y el tiempo se volvía otra vez tan poco aliado de los objetivos hondureños. Los segundos parecían minutos y los minutos horas.

El tiempo entre el minuto 70 y el 90 corría como lava ardiente de un volcán, a paso lento y quemando de a poquito las sensaciones hondureñas en sus intenciones por evadir el repechaje y clasificar de manera directa. El otro gran susto lo vivimos a los 79 minutos en un tiro libre al que Noel no salió y milagrosamente nadie de los rivales tocó, cuando se pensó que llegaba el tercero de los de casa.

El fútbol siguió su curso normal. Pelota de ir y venir, de nervios, de emociones restringidas, hasta que a las 9:28 de la noche, Geiger pitó el final del choque con el 2-2 que nos daba el resultado ansiado desde hace cuatro años.

El tercer mundial en la historia, el segundo de manera consecutiva, se hizo realidad gracias al empate en Kingston.