La actuación de los ticos fue de tan alta calidad que puedo asegurar que con las excepciones individuales de Neymar y Messi, su fútbol colectivo fue más táctico y más coherente que el presentado por Colombia y por las potencias que son Argentina y Brasil.
Nadie podrá discutir ahora las tres plazas directas que Concacaf tiene para la fase final de los mundiales adultos e incluso no es aventurado pensar que podríamos aspirar a tener cuatro clasificaciones directas si se considera que Asia no logró clasificar a ninguno de sus cuatro representantes a la segunda fase de este Mundial y que, de los cinco representantes africanos, solamente dos pasaron la fase de grupos, pero quedaron eliminados en el cuarto partido.
Se avecinan cuatro años en los que las tres potencias de nuestra área arriba mencionadas, tendrán invitaciones para disputar importantes partidos que contrastarán con lo difícil y caro que será para Honduras conseguir fogueos debido a su pobre participación en Brasil.
Es momento de empezar a trabajar en serio en Honduras con niños y jóvenes, ya que hemos comprobado como las grandes figuras de esta Copa Mundial apenas tienen 21, 22 o 23 años, un promedio que está por debajo de la mayoría de jugadores que destacó en los mundiales de los últimos 30 años. Un ejemplo claro es el colombiano James Rodríguez.
De los países que presentó un gran cambio y un mucho mejor fútbol que el ofrecido en campeonatos anteriores, está Chile que resultó eliminado muy temprano debido al calendario que le puso como rival al anfitrión en octavos de final.
Lo hecho además por Uruguay y los cuatro puntos conquistados por Ecuador, aunque este no clasificara más allá de la fase de grupos, harán que Sudamérica pida las cinco plazas directas para el Mundial Rusia 2018 y no las 4 y media que tiene actualmente y que se convirtieron en seis gracias a que Brasil fue país sede y a que Uruguay ganó su repechaje contra Asia.
Ahora que están clasificados los cuatro semifinalistas, el anfitrión, Argentina, Holanda y Alemania, veo problemático el título que FIFA espera gane Brasil porque es un equipo muy normal en el que la ausencia de su estrella Neymar no podrá hacer mañana la diferencia al enfrentar a una selección alemana mucho más compacta y con fútbol más colectivo y generoso.
Si Argentina juega el miércoles como lo hizo el sábado contra Bélgica, tendrá grandes posibilidades de eliminar a los holandeses cuyo sistema se hizo ya repetitivo y sin explosiones de genialidad como las que puede ofrecer Messi en los gauchos.