Mathías Vázquez, el joven delantero hondureño de 19 años, da sus primeros pasos como legionario en el FC Cincinnati 2 de la MLS Next Pro, cedido a préstamo por el Motagua para todo 2026. En esta entrevista exclusiva, revela su ilusión por escalar al primer equipo, destacando el gol histórico ante Alajuelense en Concacaf que lo catapultó internacionalmente y los sacrificios familiares que lo forjaron.
De pasapelotas en Motagua a promesa en la MLS Next Pro: así resume Mathías Vázquez su meteórico ascenso al FC Cincinnati 2, donde llegó cedido por un año con opción de compra. El ariete de 19 años, autor de goles claves en Liga Nacional 2025, comparte en esta charla con DIEZ las situaciones que superaron sus expectativas, la disciplina diaria que tiene que llevar y su mentalidad.
Con apenas 19 años, el delantero resalta su adaptación al club emelesero, la pasión de la afición de Cincinnati y su sueño de Selección Mayor rumbo al Mundial del 2030. "Ser delantero me parece que es un privilegio. Delanteros jóvenes no hay muchos", explica, subrayando los sacrificios como vivir solo desde los 16 para perseguir su carrera profesional.
LA ENTREVISTA:
Gracias por atendernos, Mathías. ¿Cómo estás?
Gracias a ustedes, todo bien aquí en el equipo, trabajando paso a paso y con la ilusión de que me consideren acá en el primer equipo, ir mejorando poco a poco, al final de la temporada tengo un año acá para demostrar, y bueno, si me llegan a subir al primer equipo, la verdad que sería un sueño cumplido y un privilegio absoluto.
¿Cómo has sentido esa transición de reservas, Liga Nacional y ahora ser legionario?
Sí, me parece que mi mayor ventaja es la edad, que soy joven, que soy delantero, que hay pocos ahora, al menos en Centroamérica. La verdad que mi rendimiento en Liga Nacional me parece que fue meritorio para ganar una oportunidad afuera.
Mathías, ¿qué partido o qué momento en tu carrera crees que es el que te sacó al extranjero?
No creo que sea solo un momento, pero obviamente tengo días, tengo partidos que son muy importantes en los que hice un gran trabajo, que son noches mágicas que tuve. Te podría dar el ejemplo de los cuartos de final de la Concacaf del año pasado, del gol que le metí a Alajuelense al último minuto que Motagua nunca le había ganado a Alajuelense y no había ganado como en 50 años en Costa Rica, y eso me parece que me hizo conocerme internacionalmente y también mi rendimiento en selecciones menores, en Premundial Sub-20 y en los Juegos Centroamericanos ahora Sub-21.
¿Qué pasaba por tu mente cuando se criticaba que te metían porque eras el hijo de Diego?
Yo me mentalicé siempre cuando decidí perseguir mi sueño de ser futbolista profesional, que era algo que iba a tener que superar, pero al final es ficticio. Si yo no le paro bolas, si no me afecta a mí, yo sé que mi papá es un profesional de la puta madre y que si me pone es porque me lo gané. Al final le tocó salir de Motagua y me parece que mi mejor versión fue sin él, fue con Javier, pero bueno, me parece que ya no debería ser un tema de conversación.
Tomás el avión a Estados Unidos, ¿con qué te encontrás en ese nuevo mundo?
Bueno, la verdad que las instalaciones superaron mis expectativas, todo el profesionalismo que tiene acá la institución, te dan herramientas para mejorar de todas maneras, acá tienen nutricionistas, psicólogos, unas canchas de la puta madre y un gimnasio espectacular. Programas individuales para mejorar tal vez en lo que cada uno necesita. También otra cosa es que acá tal vez no se le da mucho mérito a lo que yo he hecho en la Liga Nacional, porque me tengo que aprobar acá primero, ya que bueno, no sé si acá miran el nivel de la Liga Nacional como muy bueno, así que cuando venga acá otra vez tengo que empezar de cero y ganar un puesto poco a poco, demostrando que tengo el nivel para estar acá.
¿Quién te da ese consejo fundamental cuando se concreta tu llegada a Cincinnati? ¿Y qué consejo fue ese?
Consejo siempre mi papá. Me dice que es poco a poco, que es un año que incluso si al final no me quedo en el equipo me va a ayudar a desarrollarme muchísimo con todas las herramientas que me dan, y ser paciente, ser agradecido con la oportunidad que se me dio y dar lo mejor de mí, que al final es todo lo que depende de mí y lo voy a hacer lo mejor posible.
¿Qué platicás de repente tienes con tu papá en esta experiencia? ¿Cómo hacerte fuerte estando solo, lejos de la familia?
Obviamente es difícil, pero es parte del sacrificio que uno tiene que hacer si quiere ser futbolista profesional. No es mi primera experiencia viviendo solo, hubo un tiempo que cuando él se fue a Puntarenas yo vivía solo en Honduras, más joven, con 16, 17 años. Entonces no es fácil, la verdad me ha costado en ese sentido, pero es algo que mientras vaya creciendo y vaya aprendiendo lo voy a superar.
¿Qué has aprendido en estas semanas en Cincinnati que no sabías?
Ahora fui al partido del primer equipo con el Atlanta United, el debut en casa y la verdad que el estadio de primer nivel lo llenaron, hicieron un llenazo. Es una afición bastante fiel, bastante pasional y la verdad que me sorprendió porque acá tal vez los equipos de la MLS o los americanos no tienen mucho interés por el fútbol, pero la afición acá en Cincinnati es completamente diferente.
Muchos trabajos, la verdad que desde que llegué, que llevo casi un mes acá, no hemos repetido ningún trabajo. Tienen de todos colores, de todos sabores, para todos los días y tal vez el sistema que juegan, que juegan 3-5-2, que nos hacen duplicar ese sistema en el segundo equipo para cuando si te toca subir al primer equipo saber cómo jugarlo, que es un sistema en el que yo nunca he jugado, pero me parece que me beneficia jugar con dos delanteros, se me facilita y creo que en ese sentido me ha sorprendido.
¿Y en cuanto a la disciplina?
Sí, es completamente distinto. En Motagua solo ibas a entrenar a las 3 de la tarde y después te quedabas en casa. Acá te hacen entrar al complejo en la mañana, a las 9 de la mañana, a las 8 de la mañana, te hacen desayunar, te hacen entrenar, te hacen almorzar ahí, además de charlas individuales. Normalmente en promedio vos entras a las 8 de la mañana y salís a las 3 de la tarde del complejo. Todo el día lo pasás ahí, por todo lo que tienen, la comida, el gimnasio, todo lo haces ahí, entonces no es como en Honduras que solo vas a entrenar y te regresás. A mí me gusta.
A mí la verdad me sorprendió para bien porque es divertido, es bueno para uno estar más tiempo en el complejo con todo lo que tiene el complejo y con todas las cosas que podés mejorar en ese lapso de tiempo. Además que sentís como en otra casa el complejo porque al final pasás más tiempo ahí que en mi propia casa acá.
¿Y ese debut cómo lo viviste?
Claro, como te dije, acá me toca empezar de cero y siempre agradecido por el debut, aunque hayan sido pocos minutos, yo sé que poco a poco me voy a ir ganando más tiempo. Al final así empecé en octava también con los pocos minutos que me daban para aprovechar. Y la temporada es muy larga, me parece que tengo mucho tiempo para consolidarme y para ganarme un puesto.
¿Cuándo te hablan de la posibilidad del Cincinnati, qué pasa por tu cabeza?
Me la mencionó mi papá en junio del año pasado, más o menos seis meses antes de irme. Y después se fueron dando las cosas, fui jugando bien y al final se dio. Nunca hubo un momento exacto donde me dijeron que me iba a ir porque es un proceso, pasan muchas cosas. Primero me tienen que querer, de segundo me tienen que dejar ir Motagua. Entonces fue un largo proceso de diciembre hasta que me fui. Fueron varias cosas que me hacían a veces dudar si iba a poder salir, pero al final tuve el privilegio y la bendición de que sí me dejara.
¿Te ha aconsejado algún futbolista en esto del traspaso a la MLS Next Pro?
Siempre mis compañeros de Motagua que yo los quiero mucho. Licona me manda mucho aliento, el Droopy Gómez, Puchulín Serrano, ese me llama para ver cómo estoy. Mi amigo Jordan García que juego con él desde chiquito. Siempre estoy en contacto y obviamente sigo a Motagua, veo todos los partidos. Siempre mis ex compañeros. Mucho cariño que me dan aunque esté bastante lejos. Desde chiquito he sido Motagua...
¿Qué delanteros te han sorprendido de Honduras últimamente?
Aaron Barrios que está en Motagua, David Flores que está goleando en Olimpia, creo que hay buena camada de delanteros jóvenes para subir el nivel de la Liga y de la selección. Hay mucho mas talento de lo que hemos demostrado en los útimos años, hay rivales a los que los veo como competencia sana. Eso es importante para la selección nacional porque casi todos los delanteros de la liga son extranjeros.
¿Cuál fue la última vez que Diego te castigó?
Me acuerdo contra Juticalpa en diciembre 2025 que ganamos 1-7, hice dos goles, puse dos asistencias y me hicieron un penal y después del partido, Diego me anduvo puteando porque me dice que los primeros 30 minutos los jugue pajero y al final no me cede ninguna, me exije de lo mejor y aunque haya tenido mi mejor partido, siempre busca los detalle que tengo para mejorar. Con la faja no me da, ja, ja, ja...
¿Diego es explosivo como entrenador, pero como papá cómo es, ya que experimentas ambas facetas?
Como entrenador es más explosivo, pero sí, como papá es más relajado, es más bueno si se puede decir, pero tiene sus dos versiones que te ayudan como hijo a aprender de él y que te saque la mejor versión, a veces una puteada te hace bien para mejorar.