Rafael Agámez cuenta su historia: El triste sacrificio por el bien de su hijo y el día que venía para Real España

El colombiano que hoy la rompe en Honduras Progreso, pero que comenzó su carrera a los 10 años y que pudo llegar a un grande del fútbol hondureño. Rafael Agámez vive un momento de ensueño, pero todo ha sido con esfuerzo y sacrificio.

Rafael Agámez vive su mejor momento en Honduras, tiene 26 años y es la amenaza para Olimpia en las semifinales.
Rafael Agámez vive su mejor momento en Honduras, tiene 26 años y es la amenaza para Olimpia en las semifinales. */
Álvaro De La Rocha

Rafael Agámez, uno de los 'killers' del Honduras Progreso, vive su mejor momento en Liga Nacional. El delantero colombiano llegó al país en enero de 2020, para el Torneo Clausura que finalmente sería suspendido por la pandemia del Coronavirus y a poco más de un año de su llegada, el cafetero se convirtió en una de las máximas figuras para el conjunto ribereño que hoy sueña con una final de Liga Nacional.

Agámez, 26, rememora "comencé de muy pequeño en Once Caldas, a los 10 años, ahí alcancé a trabajar con el profesor Juan Carlos Osorio, él fue quien me llevó al fútbol profesional. Debuté con 15 años (..) después se dio la oportunidad para irme a México, a Jaguares y Tijuana. Fui a prueba y me quedé un tiempo por allá".

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Su gran presente en Honduras Progreso es por todos conocidos, lo que pocos saben es que su primer contacto con el fútbol hondureño fue para desembarcar en un grande de nuesto balompié, Real España.

"En primera instancia, cuando venía para Honduras fue porque quien me contactó fue el profesor (Carlos) ‘Pisci’ Restrepo, él me tuvo en la Selección Colombia, y me llamó cuando estaba en Real España; cuando él llegó me llamó, me dijo que necesitaba un delantero, un 9 de área, pero que también jugara por fuera; lastimosamente cuando él salió del club fue cuando se cayó todo", recordó.

Rafael Agámez lleva ya 3 torneos en Honduras y se ha convertido en uno de los jugadores fundamentales de los ribereños

"Después se dio todo acá en Honduras Progreso y no lo pensé dos veces", continúa al ser consultado sobre su arribo a El Progreso. Si bien "a Fernando Araújo no lo conocía, es un muy buen entrenador, muy buena persona, es de los técnicos que le dan confianza a los jugadores y eso es importante".

Su impresionante temporada en la que ya anotó 9 goles no es casualidad, el colombiano asegura que "antes del torneo me preparé para estar peleando en la tabla de goleadores y gracias a Dios poco a poco las cosas se nos han ido dando".

El "Panita del Gol" admite que la carrera del futbolista, como todo en la vida, tiene sus pro y sus contras, pero requiere de muchos sacrificios a lo largo del trayecto. Agámez se sinceró al recordar algunos de los sacrificios que ha hecho desde lo humano, "El (sacrificio) más grande que he hecho en mi carrera fue separarme de mi bebé, cuando él tenía un mes de nacido me tocó irme para España, y desde ahí no he podido estar en ningún cumpleaños de mi niño. Alejarse de la familia, de tus padres, de tus hermanos, solo verlos en vacaciones… todo eso es un sacrificio. Venir a un país en el que no sabes cómo te va a ir, sí bien o mal, todo eso es un riesgo, pero uno lo hace porque ama el fútbol, ama la carrera", contó.

Sinónimo de gol: El colombiano es el tercer máximo anotador del torneo con 9 goles

Sobre el torneo de Liga Nacional, sorprende al decir "creo que el esquema es mejor, cuando yo llegué que el torneo se acabó por el tema de la pandemia, la Liga estaba algo revolucionada; me parece que ahora está mejor porque es más corta, hay partidos más seguidos, se volvió más práctica porque estás todo tiempo en competencia y eso es lo que uno como futbolista necesita", a diferencia de otros futbolistas, Agámez es un bombardero que va para enfrente y admite que "por mi está bien jugar cada tres días, para eso uno se prepara, sí entrenas bien vas a poder rendir en los partidos. A mí me gusta".

En el conjunto progreseño no ha sido fácil el torneo, no solamente por la situación y la lucha por el no descenso, sino también por los problemas extra cancha como la huelga que se llevó a cabo por falta de pagos, Agámez le restó importancia y exaltó la mentalidad del grupo.

"Hemos tenido problemas, pero la mentalidad de cada uno de nosotros siempre fue pelear por cosas grandes, primero estábamos apuntando a salvarnos del descenso y después a clasificar; ahora apuntamos a llegar a pelear una final. Es lo que todos queremos. Si llegamos hasta acá es porque nosotros hemos luchado y peleado por ésto, sabemos que habían equipos bien armados, pero la mentalidad de nosotros siempre estuvo en meternos y pelear. Gracias a Dios hoy estamos entre los mejores".

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Al palpitar la semifinal contra Olimpia añadió "ellos nos ganaron acá de una manera abultada, creo que la mentalidad de nosotros hoy es otra; es pelear mano a mano, tenemos buenos jugadores igual que ellos, creo que va a ser un partido lindo porque ambos lo vamos a pelear".

Su gran rendimiento no pasa desapercibido y eso ha atraído el interés de medios de comunicación, aficionados y equipos; "cuando llegué firmé por dos años, pero ya solo me queda hasta diciembre. Cláusula de salida no hay, pero me acerqué al presidente y sabe todo lo que le he dado al club; él me dijo que sí salían opciones la podíamos trabajar, que no me iba a cerrar las puertas".

Más allá de eso, Agámez no piensa en eso aunque sí acepta "después del torneo voy a regresar, me tocó pasar en diciembre acá, solo, son cosas que la gente no ve. Esperemos a ver qué dice Dios; ya sea acá en Honduras o donde me ponga, esperemos que sea una bendición".

Al artillero cafetero solamente le quedan 6 meses más de contrato con Honduras Progreso

Finalmente envió un mensaje a su natal Colombia, país que se encuentra en un conflicto político y social "lastimosamente están pasando por algo que el Gobierno quiere meterle impuestos al pueblo, es difícil ver cómo pasan esas cosas estando lejos y sabiendo que tu familia está allá. Es complicado. A la gente de Colombia de corazón les doy mucha fuerza y mucho ánimo".

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