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Chelato Uclés: 'Me limpian el pie sedado porque no soporto el dolor”

Chelato Uclés cumple el miércoles un mes de su viaje a Costa Rica, pero dice que no está totalmente recuperado.

2015-09-22

Desde su cama en San José, Costa Rica, donde se recupera de la operación en su pie, el entrenador hondureño Chelato Uclés cuenta el drama que le tocó vivir, pues a pesar que salvó su extremidad de ser amputada, todavía tiene duras secuelas con la enfermedad que sufre que lo hace movilizarse en silla de ruedas.

“No puedo poner el pie al suelo porque lo tengo todo tierno, la planta estaba infectada y la recuperación no es tan rápida. Siempre estoy con antibióticos y me hacen limpieza en el pie pero con anestesia (sedado) porque no soporto el dolor... Es fuerte la dolencia y siempre estoy con inyecciones”, dice con voz entrecortada desde su cama.

El Maestro le agradece a todos los que se solidarizaron con él porque dice que de no haberse hecho esta operación, quizás la historia que hoy estuviéramos contando sería más trágica.

“Estuve en grave peligro por eso de las infecciones... Eso me estaba pasando al torrente sanguíneo y era la muerte... Uyyy fue complicado, se lo digo así, si no hago este viaje a Costa Rica no sé lo que hubiese pasado, porque toda esta gente me hizo una revisión completa al organismo para atreverse a operarme”, explica el Maestro que en ese momento estaba en compañía de su hijo Francisco, quien lo está cuidando.

El entrenador hondureño Chelato Uclés junto a su familia en San José, Costa Rica donde se está tratando el pie diabético.

TEMIÓ QUE LE AMPUTARAN EL PIE
Su tratamiento que lleva es de sumo cuidado, pues los médicos le han recomendado tener mucho reposo. Cuenta que se ha asombrado de la forma en los médicos que lo atienden lo han tratado.

“Como dice Francisco (su hijo), mi salud ha estado delicada porque si yo no hubiese estado bien, no me operan... Uyyyy me hicieron exámenes muy minuciosos y estoy muy asombrado porque estos doctores tienen un empeño, están encima de mí y a cada rato me miden la temperatura, la cuestión del corazón y todo, están encima”, nos cuenta.

Cuando volaba a Costa Rica, dice que el mayor temor que llevaba y que a cada momento se le cruzaba por la cabeza, era que le cortaran el pie.

Tuve temor porque cada vez aparecían nuevos malestares, tuve miedo que me cortaran el pie, las amputaciones, ese era el temor porque hubo peligro hasta arriba del pie. Yo escuchaba pláticas y estaba sufriendo”, menciona.

Pero después de lo duro que vivió ahora que se está recuperando ya respira aliviado. “El sufrimiento ya pasó porque ya mañana cumplo un mes de haber venido a Costa Rica”, contó.

Chelato relata que de entrada cuando lo revisaron, los médicos le dieron la esperanza que el pie no se lo cortarían.

“Desde que hablé con el doctor encargado me dijo: ‘Le voy a decir la verdad, hay un 80% de posibilidades de la salvación de su pie, no le puedo decir al cien por ciento por lo que vive pero si le doy la garantía’. Eso me animó”, contó.

Su operación siempre fue de alto riesgo, pues tuvieron que hacerle muchos exámenes para que todo el proceso que duró la operación no fuese a presentar problemas posteriormente.

“Ya cuando entré al quirófano, lo que me hizo fue en presencia de tres médicos de Honduras para que miraran lo que estaba haciendo”, declaró.

Por ahora, el Maestro no tiene fecha de regreso al país, pues quiere hacerlo cuando los médicos le indiquen que ya está totalmente recuperado.

Sentado en su silla de ruedas, el Maestro extraña las canchas, pero no deja de ver fútbol, algo que le corre por las venas y el que le ayuda a relajarse.