Internacionales
2012-11-15
Jugar profesionalmente en el fuerte fútbol de Europa es la misión de Enrique Ruiz y Jonathan Rubio. El primero forma parte de las reservas del Leixoes de la segunda división de Portugal y el segundo integra la academia Fundación Marcet en Barcelona.
Ruiz es volante ofensivo y es originario del departamento de Colón, estuvo 10 meses en el Vitoria de Brasil, luego pasó al Pachuca de México, ambos en las reservas.
“Llegué a Leixoes porque ellos me observaron cuando estaba en Pachuca y así decidieron traerme. Mi representante Eduardo Leite me contó como estaba todo. Es una liga muy competitiva y primero Dios trabajaré fuerte para llegar lo más pronto al equipo principal”, cuenta el joven que está ilusionado y que algún día sueña con jugar en el Milan de Italia.
Y agregó: “Llegué a Portugal el 30 de octubre y la verdad que aquí me recibieron muy bien las personas del club, es un país muy bonito y con mucho frío (risas)”, apuntó y afirmó que maneja el idioma portugués.
El poco tiempo que ha permanecido en Portugal es suficiente para que Enrique Ruiz se dé cuenta lo que significan Cristiano Ronaldo y José Mourinho en dicho país.
“Cristiano Ronaldo y José Mourinho son dos personas muy importantes aquí, dicen que son los mejores del mundo y más que son portugueses”, expresó el jugador que se decanta por el fútbol del Barcelona.
Enrique Ruiz no podrá estar en la concentración final de la Sub-17 de Honduras por problemas con sus viajes, debido que es nuevo en su club en Portugal.
FORMÁNDOSE EN CATALUNYA
Jonathan Rubio ha estado por 10 meses en la Fundación Marcet en Barcelona, España. Tiene una beca para estudiar y formarse como futbolista. Con el tiempo podría ser vendido a un club profesional.
Hoy se integra a la concentración de la Sub-17 en Siguatepeque, estará en la pentagonal en Guatemala y regresará a España en enero.
“Me tratan como en casa. Paso entrenando muchas horas, así que tengo una dieta muy equilibrada, compensa un poco”, cuenta el novato futbolista.
Y agregó: “En Europa se destaca la preparación como futbolista, pero también como persona, uno aprende a madurar. Estar solo ayuda a meditar las cosas, a ser más maduro. Ha sido muy difícil porque ha sido todo un cambio, cuenta, pero uno toma cariño a los compañeros”.