Los goles son amores, y los 19 que marcó el delantero uruguayo Rodrigo de Olivera en el torneo Apertura 2025-26 hicieron que los equipos con más renombre de la región alucinaran con tenerlo dentro de sus planteles; sin embargo, él ya eligió.
Y es que el charrúa, de 1.80 metros, luego del carrusel de clubes que sonaban en relación con su futuro, decidió que se quería vestir de azul profundo por todo el 2026. Motagua espera por el goleador del actual certamen catracho este jueves para firmar el contrato oficial y luego presentarlo oficialmente.
Es importante mencionar que el atacante de 31 años dejó de percibir fuertes sumas económicas —según personas cercanas al goleador— por jugar con Águilas, como un agradecimiento por el interés constante que ellos mostraron desde 2024, cuando vestía la camisa del Juticalpa FC.
En aquel entonces no lo lograron porque tenía contrato con los Canecheros y Motagua necesitaba un atacante con urgencia, pero el tiempo pone las cosas en su lugar, así sucedió en este mercado de fichajes previo al Clausura 2026 de la Liga Nacional.
¿PUEDE JUGAR EN HONDURAS?
A Rodrigo de Olivera le restaban seis meses de convenio con el Olancho FC, pero se activó la cláusula de rescisión unilateral anticipada de contrato, aplicable por parte del entorno del jugador. Esta tenía un valor de 4,500 dólares.
En uno de los puntos del contrato que describe el tema, se establece que el futbolista no podrá jugar con un equipo de la Liga Nacional durante la temporada 2025-26, es decir, en este próximo torneo Clausura; sin embargo, ese inciso señala únicamente que el acuerdo es de palabra, por ende, no habría algún tipo de castigo para Rodrigo de Olivera luego de haberse hecho efectivo el pago de la cláusula.
Diario DIEZ conoció que, si Potros no quisiera entregar el finiquito al futbolista para ser registrado para el torneo venidero, existe un tiempo prudencial que debería pasar para que la Federación de Fútbol de Honduras pueda registrar al uruguayo de manera automática, ya que todo se realizó con base en la ley.