El Ayuntamiento de A Coruña ha anunciado este lunes que renuncia a ser sede del Mundial 2030 para reformar el estadio de Riazor en un acuerdo con el Deportivo y la Diputación: "Tenemos un proyecto pensado para décadas diseñado a medida de A Coruña y los coruñeses", ha dicho la alcaldesa, Inés Rey.
En un acto en el salón de plenos, junto al presidente del Deportivo y de Abanca, Juan Carlos Escotet, y al presidente de la Diputación coruñesa, Valentín González Formoso, la alcaldesa ha asegurado que A Coruña es "una ciudad con ambición" que confía en su capacidad, pero también "toma sus decisiones pensando en el largo plazo".
El objetivo era "ser sede del Mundial, pero no a cualquier precio", por lo que ha alcanzado un acuerdo con el accionista mayoritario del club -Abanca- para emprender "conjuntamente la modernización de toda la ciudad deportiva de Riazor", que incluye el estadio, el Palacio de los Deportes y las instalaciones de la zona "para el Deportivo, para su afición y para toda la ciudad".
Así que ha anunciado la renuncia "a continuar con la candidatura del Mundial" para centrar los esfuerzos "en un proyecto propio", puesto que el Mundial habría sido "un acontecimiento importante durante unos días", pero lo acordado es "un proyecto pensado para décadas diseñado a medida de A Coruña y los coruñeses".
Se abre ahora "una nueva etapa de colaboración" centrada en el hecho de que "las decisiones consensuadas tienen más futuro" y con el objetivo de trabajar "juntos para construir un Riazor mejor", según Rey.
El presidente de la Diputación de A Coruña, Valentín González Formoso, ha definido el estadio como "un continente de ilusiones" y ha resaltado la importancia de mejorar la instalación dentro de una "apuesta clara de las administraciones" para el trabajo en común, junto con el propio club.
El presidente del Deportivo, Juan Carlos Escotet, ha dicho que el alcanzado es un "acuerdo de colaboración que define el futuro de la relación entre el Real Club Deportivo y el Ayuntamiento de A Coruña" y sirve para alinear el trabajo del club con "los objetivos principales de la ciudad" que "son realidades inseparables".
"Todo lo que es bueno para A Coruña es bueno para el Deportivo", ha afirmado, aparte de señalar que con el acuerdo se alcanza un "marco de seguridad jurídica y planificación" para trabajar con "eficiencia, coordinación y visión de futuro" dentro de una situación de "estabilidad institucional".
Escotet ha definido Riazor como "un espacio de identidad colectiva" y su reforma integral "pretende evolucionar el estadio y su entorno" de manera que se integre en la vida diaria de A Coruña y "genere valor los 365 días del año" con actividad deportiva, social y cultural y sea "un motor de dinamización" que "proyecte el nombre de A Coruña con rigor y profesionalidad".
"La renuncia fue dura, pero gobernar es tomar decisiones"
La alcaldesa, en una comparecencia posterior ante la prensa, ha detallado que la renuncia a la candidatura, ya comunicada a la FIFA, fue complicada.
"No es fácil, pero gobernar es tomar decisiones y tomarlas pensando en el bien común, en el interés general. Es una decisión sensata y responsable. Con un proyecto ilusionante para el futuro y con un impacto muy positivo", ha argumentado.
Lo que ocurrió fue que la FIFA planteó "una serie de exigencias", más allá de ampliar el aforo de 32.500 a 48.000 butacas, por lo que llegó un momento en que "hicieron inviable" continuar con la candidatura, "sobre todo pensando en el club".
En ese momento "hubo que ponderar" y se optó por no continuar, ha dicho Rey, quien ha citado cuestiones como las zonas VIP y relacionadas con la distribución de los espacios, por lo que la decisión final ha sido renunciar a una candidatura que "hubiera hipotecado a la ciudad" y centrarse en el acuerdo alcanzado.
Para llevarlo a cabo se constituirá una comisión de coordinación con el club en la que se avanzará en los detalles, tras este primer acto institucional, de una reforma que irá más allá del estadio, pues es "una propuesta ambiciosa" que incluye la modificación y modernización de todo el entorno deportivo para que la satisfacción perdure durante años, tras un acuerdo que "la ciudad agradece y necesita".
El estadio municipal de Riazor data de 1944, fue sede del Mundial 1982 y tuvo su única ampliación -al margen de pequeñas modificaciones- en 1998 al añadir las gradas en los fondos.
La Federación Española de Fútbol anunció el 19 de julio de 2024 las sedes de Anoeta (San Sebastián), Camp Nou (Barcelona), Gran Canaria (Las Palmas), La Cartuja (Sevilla), La Rosaleda (Málaga), Metropolitano (Madrid), Nueva Romareda (Zaragoza), RCDE Stadium (Barcelona, Cornellá-El Prat), Riazor (A Coruña), San Mamés (Bilbao) y Santiago Bernabéu (Madrid).
Posteriormente, renunció La Rosaleda y ahora Riazor, lo que puede abrir la puerta al Nou Mestalla (Valencia) y Balaídos (Vigo), que han mostrado su intención de ser sedes.
El Mundial 2030 fue otorgado a la candidatura conjunta de España, Portugal y Marruecos, con tres partidos previos en Asunción, Montevideo y Buenos Aires, para conmemorar el centenario de la primera edición del torneo