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Eilym Pereira: de conducir Uber a representar a Honduras en la selección nacional de tenis de mesa

La joven se ha abierto camino con disciplina, esfuerzo y constancia. Trabaja como conductora de Uber, imparte clases de tenis de mesa a niños, compite a nivel nacional y, a inicios de 2026, logró clasificarse a la selección femenina de Honduras.

2026-04-25

Hay historias que no se construyen desde la comodidad, sino desde la resistencia. La de Eilym Pereira encaja en esa categoría. Nacida en El Progreso, Yoro, el 17 de noviembre de 1996, y residente en San Pedro Sula desde 2009, ha ido abriéndose paso en el tenis de mesa con trabajo, constancia y una rutina exigente que la llevó, a principios de este año, a integrar la selección nacional femenina de Honduras.

Su recorrido no responde al molde habitual. Eilym estudió Ingeniería Industrial y desde 2016 comenzó a mantenerse por su propia cuenta, cuando todavía cursaba la universidad. Esa independencia temprana, más que un dato biográfico, parece haber marcado también el tono de su carrera deportiva. Cada avance ha sido producto del esfuerzo personal y una rutina exigente que combina trabajo, enseñanza y entrenamiento.

Conoció el tenis de mesa en la universidad. Le llamó la atención desde el principio y encontró en él una disciplina que le despertó entusiasmo inmediato. Sin embargo, en aquel momento no tenía muchas opciones para practicarlo de forma constante, ya que en San Pedro Sula aún no existían clubes donde pudiera entrenar con regularidad. Ese salto llegaría años después. Hoy, en cambio, la ciudad ya cuenta con tres clubes, entre ellos Club Sampedrano, del que forma parte.

A nivel nacional ha conquistado títulos individuales en quinta, cuarta, tercera y segunda categoría.

Fue en 2023 cuando comenzó a entrenar de manera constante y a dar sus primeros pasos en torneos oficiales. En su segundo torneo nacional individual, tras prepararse intensamente con jornadas de hasta seis horas diarias, avanzó con solvencia en las primeras rondas. Sin embargo, en cuartos de final quedó eliminada de forma inesperada por un rival al que nunca había visto y que, incluso, parecía tener muy poca experiencia.

“Esa derrota me golpeó bastante. Llegué a preguntarme para qué servía entrenar tantas horas al día si al final cualquiera podía dejarme fuera. Pasé dos semanas sin querer saber nada del tenis de mesa. Pero después retomé los entrenamientos y, en el siguiente ranking, logré quedar campeona en la quinta categoría”, recuerda.

Aquella caída, sin embargo, terminó convirtiéndose en impulso. Desde entonces, su evolución ha sido sostenida. A nivel nacional ha conquistado títulos individuales en quinta, cuarta, tercera y segunda categoría, además de una medalla de oro por equipos en 2025. Ese ascenso la ha llevado a competir actualmente en la primera categoría, donde ya se mide con los mejores jugadores del país.

El entrenamiento que la llevó a la selección

Actualmente, Eilym realiza sus entrenamientos diarios en las instalaciones de Ping Pong City, otro de los clubes de San Pedro Sula, con el que Club Sampedrano mantiene una relación cercana, al igual que el resto de sus integrantes. Ese entorno le ha permitido seguir desarrollando su nivel competitivo y sostener el ritmo de trabajo que exige su crecimiento deportivo.

Eilym Pereira: de conducir Uber a representar a Honduras en la selección nacional de tenis de mesa

Ese proceso encontró uno de sus momentos más importantes a inicios de 2026, cuando logró clasificar a la selección nacional femenina. Lo hizo tras imponerse en una jornada clasificatoria en la que enfrentó a otras cinco oponentes que competían por la última plaza disponible dentro del equipo. Fue un lugar ganado en la mesa, bajo presión y ante rivales directas.

La clasificación le abrió la puerta para viajar recientemente a República Dominicana junto al resto de la selección femenina. Pero ese paso también implicó otro desafío: reunir los recursos necesarios para competir. El viaje fue posible gracias al apoyo de su club, Club Sampedrano, al respaldo de amigos y al aporte de algunas empresas que decidieron patrocinarla. Con esa ayuda, pudo costear por su propia cuenta el boleto aéreo, así como la estadía y la alimentación durante la competencia.

En ese torneo, la selección femenina logró avanzar a la siguiente ronda tras vencer a Jamaica, resultado que les abrió las puertas para disputar, a finales de este año, el torneo Centroamericano y del Caribe, que se celebrará nuevamente en República Dominicana. Para poder asistir, Eilym deberá volver a recurrir al apoyo de su club, de sus amigos y de empresas interesadas en respaldar su participación, en un contexto donde el tenis de mesa sigue siendo un deporte con escaso respaldo para sus atletas.

Entre Uber, la enseñanza y los entrenamientos

Pero su historia no se limita a la competencia. Desde hace dos años trabaja como conductora de Uber como una forma de sostenerse económicamente. Además, imparte clases de tenis de mesa en el Instituto Buen Pastor, de San Pedro Sula, donde entrena a 12 niños. De ellos, tres ya comenzaron a participar en torneos oficiales de la Federación Nacional de Tenis de Mesa de Honduras.

“Organizo mi día de forma bastante disciplinada: trabajo como Uber de 7 de la mañana a 12 del mediodía, luego doy clases de tenis de mesa por la tarde y en la noche entreno. Es un ritmo exigente, pero todo se basa en la constancia y el enfoque”, explica.

Eilym Pereira labora de Uber para sostenerse y poder seguir jugando al tenis de mesa.

En esa rutina se resume buena parte de quién es Eilym Pereira: una joven entusiasta, dedicada al deporte y comprometida con el esfuerzo que exige alcanzar sus metas. Su historia habla de una jugadora que ha sabido sobreponerse a las derrotas, crecer en la competencia nacional, abrirse espacio en la selección de Honduras y, al mismo tiempo, sostener una vida marcada por el trabajo y la formación de nuevos talentos.

Más que una suma de títulos, su recorrido retrata la perseverancia de una atleta que ha tenido que pelear dentro y fuera de la mesa para seguir avanzando. Y en ese camino, Eilym Pereira ha construido una historia que merece ser contada.