El Real Madrid no sale de la crisis pese al cambio de entrenador. Los blancos fueron humillados por José Mourinho en el triunfo del Benfica por la Champions League (4-2) y quedaron fuera del top-8 que da acceso directo a los octavos de final.
La llegada de Álvaro Arbeloa al banquillo parecía que podía acabar con los problemas del equipo, pero la realidad es que deberán jugar un repechaje para intentar seguir con vida en la Champions, eliminados de la Copa del Rey y en LaLiga ven al Barcelona como líder.
En el partido de ayer contra Benfica, Arbeloa quiso aprovechar la última ventana de cambios para hacer tres sustituciones y sacó del campo a jugadores señalándolos.
Huijsen, muy mal en defensa y superado, Carreras, que no tuvo ayudas de Vinicius y sufrió, y Arda Güler, uno de los futbolistas que sigue sin dar la talla en el centro del campo merengue.
Tanto Huijsen como Carreras lo hicieron rápido y sin quejarse. Pero a Güler se le torció el gesto y comenzó a realizar movimientos con los brazos que daban a entender su disgusto con la decisión del DT.
Desde Turquía leyeron los labios del joven futbolista, que ni siquiera se tapó la boca, y dijo claramente mientras salía del campo: "Siempre yo, siempre yo".
Al turco no le gustó que lo sacaran del partido cuando aún estaba 3-2 y se fue molesto mientras caminaba por los aledaños del terreno de juego hasta que llegó al banquillo. Ahí expresó también su malestar y se fue corriendo al túnel de vestuarios una vez acabado el partido.
Güler sabe que su situación ha cambiado. Xabi Alonso decidió apostar por él a pesar de su inconsistencia y su nula capacidad defensiva, y fue una de las causas del horrorso Madrid que acabó construyendo.
Arbeloa, por su parte, le ha dado algo de continuidad, más por la escasez de mediocampistas que por tenerle una confianza plena.
El enfado de Güler a Arbeloa es un episodio más del calvario deportivo que está viviendo el Real Madrid. Al técnico español se le abre una brecha con un jugador temperamental, que ya tuvo un episodio similar con Carlo Ancelotti el curso pasado.