"Me arruinaste la vida": denunció a jugador argentino y expone los chats
Un escándalo se desató este fin de semana en la Liga Argentina luego de que un futbolista fuera denunciado por violencia de género.
Un escándalo se desató este fin de semana en la Liga Argentina luego de que un futbolista fuera denunciado por su expareja por violencia de género. La mujer mostró los chats y las presuntas agresiones.
Facundo Miño, defensor argentino del Deportivo Riestra, fue denunciado en las últimas horas por violencia de género contra Rocío, su expareja y la madre de su única hija. La joven contó públicamente la situación que habría atravesado durante su relación con el futbolista.
Mediante redes sociales, ella expuso que sufrió agresiones físicas, verbales y psicológicas y detalló cómo la protección de su hija fue el motor que la impulsó a hablar. Afirma que el maltrato comenzó cuando estaba embarazada y se repitió con el tiempo.
Según su testimonio, después de cada episodio de violencia, Facundo le pedía perdón y prometía mejorar por mensajes de WhatsApp. "Creí que con el nacimiento de nuestra hija las cosas cambiarían. Lamentablemente no fue así. Todo siguió igual o incluso peor", escribió.
También describe la presión social y familiar que sintió para sostener la relación con el futbolista, y cómo el miedo y la necesidad de resguardar a su hija la llevaron a callar durante meses. "Terminé siendo la 'loca' y la 'mala madre' por denunciar y por decidir protegerla", expresó.
El caso de Rocío llegó a la Justicia cuando presentó una denuncia por violencia familiar ante la Oficina de Violencia Doméstica. En su declaración, relató que Miño la agredía físicamente, incluso durante el embarazo, la sujetaba con fuerza, la encerraba bajo llave y ejercía violencia sexual, verbal y psicológica para aislarla de su entorno.
El expediente detalla un episodio ocurrido en noviembre de 2025, cuando, tras una discusión por cuestiones económicas, Facundo rompió la puerta de la habitación de su hija y volcó el corralito de la menor. El informe de la Oficina de Violencia Doméstica calificó el caso como de alto riesgo y recomendó medidas urgentes de protección.
La Justicia penal intervino para investigar los hechos. El expediente incluyó un peritaje psicológico a la denunciante, que concluyó que Rocío presentaba un padecimiento psico-traumático compatible con los hechos relatados y que el temor al agresor pudo influir en su decisión de no avanzar con la acción penal.
Ella optó por no impulsar la causa penal, priorizando la protección civil para ella y su hija. "No quise iniciar la acción penal por todos estos miedos, porque conozco a la familia y si se llegase a dar así literalmente me tendría que ir a vivir a otro país. Hasta hoy, no salimos ni a la puerta de la casa", confesó para TN Argentina.
A través de su cuenta de Instagram, Rocío sigue exponiendo las conversaciones con Miño tras denunciarlo. "No me lo voy a perdonar jamás en la vida. Te juro que no estás bien. Te transformaste en lo peor. No me merezco una persona así en mi vida y mi hija menos. Soy la persona en la que más te cagaste, a la que peor trataste. Estoy cansada. Me arruinaste la vida".
En uno de los mensajes atribuidos al futbolista se puede leer: "No te agarré con intención de lastimarte, sino de que me mires. Perdón, no fue con esa intención, mujer. Jamás te pegaría. Ya te dije que no lo hago más. La próxima me voy, pero deja de taladrar la cabeza. Te pedí disculpas. Listo. Ahí está".
La denunciante responde con que Facundo ya le había prometido que cambiaría su comportamiento: "La otra vez me dijiste lo mismo. Y cada vez vas sumando cosas nuevas. Una vez me dejaste marcado el brazo, te dije y dijiste no hacerlo más".
En otro de los mensajes Rocío le suplica al jugador que no vuelva a agredirla: "Ya hablamos de tu alteración, de las piñas (golpes), de agarrarme fuerte. Que de nuevo me marcaste el brazo. A mí también me duelen las cosas, las sufro y tus reacciones no me gustan. Así que me gustaría que pienses en eso".
También muestra la charla que tuvo con su madre donde confiesa que Miño estaba descontrolado en la casa producto de un enfado. "Le pega piñas a la pared, le dio vuelta al corral de ella (hija). Grita".
Del mismo modo publicó conversaciones con la mamá de Facundo y mensajes amenazantes que le llegaron a sus familiares tras tomar la decisión de separarse del futbolista. La víctima mostró imágenes de presuntos golpes y moretones.
La expareja de Facundo Miño denunció violencia de género y mostró las consecuencias de las reacciones violentas del defensor de Riestra. El juzgado archivó la causa penal para respetar la voluntad de la denunciante, pero dejó constancia de que, si en el futuro decide avanzar, podrá reactivar la investigación.