La dramática decisión de Owono ante el duro castigo y el gesto de Gerard Piqué
Jesús Owono sigue pasando días dramáticos y en España se ha dado a conocer el castigo que puede tener el arquero tras la muerte de Jesús de Miguel.
Jesús Owono sigue pasando días dramáticos y en España se ha dado a conocer el castigo que puede tener el arquero tras la muerte de Jesús de Miguel.
El fallecimiento de Jesús de Miguel ha dejado una profunda y dolorosa huella en Jesús Owono, el guardameta del FC Andorra. Este trágico suceso ha sumergido al futbolista en uno de los momentos más difíciles de su vida, marcado por el dolor, el sentimiento de culpa y la extrema dificultad para asimilar lo ocurrido.
La situación es tan compleja que, según relata Ana Maye, persona de máxima confianza del deportista desde que tenía 14 años como Coordinadora General de la selección absoluta masculina de Guinea Ecuatorial, el portero se ha llegado a plantear abandonar el fútbol.
Desde el fatídico accidente, Owono no ha salido de su casa y se encuentra recibiendo apoyo psicológico especializado. El club y su entorno trabajan de la mano para que el guardameta pueda afrontar las consecuencias emocionales de esta tragedia.
En este proceso, el FC Andorra le está proporcionando profesionales que le acompañan en su recuperación y le ayudan a comprender que lo ocurrido fue un accidente. Incluso le muestran vídeos de otros deportistas que han atravesado situaciones traumáticas similares para ayudarle a procesar el golpe y recuperar progresivamente la confianza.
Gerard Piqué está personalmente involucrado en ayudarlo a superar este difícil momento, mostrando su apoyo cercano desde la directiva del club. Sin embargo, el camino no es sencillo y el peso emocional sigue siendo inmenso.
"Por mucho que se lo digan, le apena muchísimo. Está muy afectado, sobre todo por el niño de un año y medio que tenía Jesús Miguel y por su viuda. No sabe cómo gestionar todo esto", explica Ana Maye, reflejando el tormento interno que vive el guardameta.
Mientras intenta procesar el duelo, Owono se enfrenta además a una posible sanción deportiva de entre 8 y 12 fechas de suspensión por parte de las autoridades competentes.
El dolor también ha salpicado de forma injusta a su círculo más cercano. Uno de los aspectos que más preocupan al guardameta es el trato hostil que está recibiendo su hermano pequeño, quien juega al fútbol en el País Vasco.
"Al hermano de Jesús lo están llamando asesino. Le increpan en su equipo y hasta algunos padres le insultan. Es muy duro. Su hermana, que estudia en la Universidad de Valencia, también está sufriendo por lo que está pasando. No se lo merecen", denuncia con firmeza Maye.
En medio de esta tempestad, Owono encuentra un pequeño refugio en su profunda fe religiosa y en la lectura de la Biblia. "Cree mucho en la Biblia. Ojalá pudiera entender que no tiene que cargar con esa culpa... Nadie sale a un campo pensando que va a matar a otro jugador", relata su mentora.
La tormenta mediática y social también está castigando a sus padres y hermanos. Su madre ha tenido que viajar a Andorra para acompañarle de cerca, mientras el resto de la familia permanece en el País Vasco bajo la presión constante de la prensa instalada en la puerta de su domicilio.
"Ellos también están viviendo un duelo, aunque de otra manera. La familia del fallecido ha perdido a un ser muy querido y eso les pesa muchísimo. Van a tener que convivir con lo ocurrido toda la vida. Pero a la familia de Jesús también les ha cambiado la vida para siempre y no se merecen que les estén destrozando de esta manera", apunta Maye.
Recordando los valores inculcados por la madre de Owono, educados desde la humildad, el respeto y sin distinciones de raza o religión, la petición de su entorno es clara y directa: "Que respeten su privacidad. Tienen otros dos hijos pequeños y un marido en casa. También están sufriendo. Jesús necesita tiempo, ayuda y tranquilidad para poder asimilar lo que ha pasado".
El reto actual para el FC Andorra y sus seres queridos es que Jesús Owono logre asumir que se trató de un trágico accidente, logre superar el sentimiento de culpa y, con el tiempo necesario, pueda volver a sentirse futbolista.