Futbolistas que fueron asesinados en Honduras; exOlimpia se suma
En 2016, un exjugador de Motagua recibió 18 escopetazos al salir de una discoteca en el municipio de Salamá, Olancho. Aquí un recuento de los hechos que llenan de luto el fútbol hondureño
La última muerte del joven Kenny Martínez, exjugador de Olimpia, ha agrandado la lista de futbolistas que perdieron la vida de manera violenta en Honduras. Estos casos conmocionaron al balompié hondureño.
El 1 de septiembre, en el municipio de José Santos Guardiola, Islas de la Bahía, perdió la vida de manera violenta Kenny Martínez (22 años). Jugaba en Liga Mayor y estuvo en Olimpia y Lobos de la UPNFM.
Dos personas en una motocicleta llegaron donde estaba Kenny Martínez y le dispararon; el joven perdió la vida de manera inmediata. Hasta el momento no hay detenidos ni se sabe por qué le quitaron la vida.
El 10 de diciembre de 2015 le quitaron la vida a Arnold Peralta, en ese momento jugador de Olimpia y de la Selección Nacional. Él se encontraba en el estacionamiento de un centro comercial en La Ceiba, Peralta cuando fue atacado por desconocidos armados en motocicleta. Sufrió múltiples impactos de bala que le causaron una muerte instantánea.
Peralta recibió al menos 18 balazos de pistola nueve milímetros, los impactos en el cráneo, rostro y tórax.
Según testigos de la escena, relataron lo último que le dijo el sicario a Arnold Peralta antes de dispararle: "Tranquilo pitbull, solo vengo a matarte".
Otro caso que sigue siendo recordado es el de Milton "Chocolate" Flores, portero de la Selección Nacional que murió en enero de 2003 en una colonia peligrosa de San Pedro Sula.
Flores recibió entre siete y diez balazos de fusiles AK-47, según informes preliminares. El hecho ocurrió alrededor de las 02:30 de la madrugada cuando estaba en su carro con una joven y recibió los disparos. La joven quedó con vida y él murió al instante. La muerte impactó al país y a su entierro fueron los jugadores de la Bicolor.
En agosto de 2015 le quitaron la vida a Walter López, volante conocido como "El General" que vistió la camiseta de clubes como Motagua y Olimpia.
López falleció en la frontera de La Mesilla en Guatemala. Según informaron medios de ese país, el jugador fue atacado por delincuentes que lo esperaban en las afueras de uno de los estadios de la localidad. López iba acompañado de su esposa e hijos, quienes afortunadamente salieron ilesos del ataque.
Otro exjugador de Motagua que perdió la vida de manera violenta fue Marvin Paz, quien también jugó en Hispano y Atlético Olanchano. Él murió en el 2016 tras recibir 18 escopetazos al salir de una discoteca en el municipio de Salamá, Olancho.
Otro caso reciente es el de Malcon Hernández, quien fue parte de Olimpia y en Liga Nacional militó en el Atlético Olanchano. Él era pastor y trabajaba en construcción
El 27 de agosto murió en Catacamas, Olancho, luego de haber recibido una llamada para hacer un trabajo. Fue junto a su ayudante y horas después los encontraron sin vida tras recibir varios disparos. Incluso, una bala quedó en la Biblia de Malcon Hernández.
En 2018 en La Ceiba, asesinaron al portero del Vida, Oscar Munguia. Según los reportes el jugador de los cocoteros fue abatido a balazos en un hotel de la Ceiba, Munguia de 27 años de edad estaba compartiendo con unos amigos en un bar.
El centrocampista Sergio Mejía Sánchez, de las reservas del Platense, fue asesinado a golpes en Puerto Cortés en 2016.
El jugador, que estuvo ligado a las categorías inferiores del Houston Dynamo, de Estados Unidos, fue atacado a golpes en las inmediaciones del estadio Excelsior de Puerto Cortés, indicaron a periodistas sus familiares. Mejía Sánchez, de 18 años, caminaba por una calle aledaña al estadio cuando fue atacado por al menos diez desconocidos.