El humillante regreso de selección eliminada del Mundial: insultos al culpable
Fue eliminada del Mundial 2026 en fase de grupos y ha sido recibida de la forma más hostil posible. Lo que ocurre con Corea del Sur está impactando en el mundo del fútbol.
Tras ser investigados por el presidente de la nación, la selección eliminada del Mundial ha tenido un recibimiento que impactó
La participación de Corea del Sur en el Mundial 2026 terminó de la peor manera posible. Este martes, los jugadores del equipo nacional y el ahora exentrenador de la plantilla aterrizaron en su país natal bajo una intensa lluvia de abucheos de cientos de hinchas molestos. Los fanáticos mostraron toda su furia en el aeropuerto debido a la sorpresiva y temprana eliminación en el torneo internacional.
El técnico Hong Myung-bo y un grupo de nueve futbolistas tocaron tierra en el Aeropuerto Internacional de Incheon, ubicado muy cerca de la capital Seúl. Su regreso a casa se dio apenas un día después de que el propio entrenador presentara de manera formal su renuncia al cargo. El estratega decidió dar un paso al costado tras asumir la culpa por la pobre actuación en la competencia.
El conjunto asiático cerró su participación en el Grupo A en una muy decepcionante tercera posición de la tabla. El equipo arrancó con el pie derecho tras vencer en el debut a la República Checa con un marcador de 2-1. Sin embargo, todo se derrumbó en los siguientes compromisos tras sufrir dos duros tropiezos consecutivos por la mínima diferencia.
El primero de ellos ocurrió frente a la escuadra de México, que logró imponerse con un marcador de 1-0 sobre el campo. Posteriormente, la escuadra de Sudáfrica repitió la misma dosis y los venció por el mismo resultado. Estos dos golpes dejaron herido de muerte al equipo surcoreano en una primera fase que castigó severamente todos sus descuidos.
Aunque el reglamento de este nuevo torneo permitía avanzar a los octavos de final a los ocho mejores terceros lugares, Corea del Sur se quedó con las manos vacías. La selección asiática terminó ubicada en la décima posición de esa lista de doce equipos totales. Por esta razón matemática, el boleto a la siguiente ronda se les escapó de las manos.
Este resultado significó una decepción gigantesca para la prensa local y para una afición que tenía puestas altas expectativas en este plantel. Al verlos caminar por los pasillos de la terminal aérea, las personas presentes no dudaron en abuchear con fuerza a la delegación. Los gritos de descontento rompieron por completo la tranquilidad del lugar.
El ambiente se volvió tan tenso que las autoridades de seguridad del aeropuerto se vieron obligadas a intervenir de emergencia. La policía tuvo que acordonar de inmediato todo el trayecto de los jugadores para evitar que los hinchas se acercaran. Debido a los momentos de alta tensión, ningún miembro del equipo pudo dar declaraciones a los medios.
El escándalo deportivo escaló rápidamente hasta los niveles más altos de la política en el país asiático. El propio presidente de la nación, Lee Jae-myung, tomó cartas en el asunto el pasado domingo de forma directa. El mandatario ordenó al Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo iniciar una investigación profunda para conocer las causas de este ridículo futbolístico.
La investigación también pondrá la lupa sobre el rol de la Federación Surcoreana de Fútbol, conocida como la KFA. Dicha organización ya venía recibiendo fuertes críticas desde hace meses por su falta de transparencia. El principal descontento de la gente nació durante el proceso de elección que colocó a Hong en el banquillo en julio de 2024.
El presidente del país usó sus redes sociales para lanzar un dardo muy duro contra las autoridades de la federación. A través de su cuenta oficial en la plataforma X, el mandatario expresó un mensaje que causó revuelo mundial. La publicación se dio pocas horas después de confirmarse la eliminación matemática del combinado de su país.
"Si se elige como responsable a una persona incompetente, el resultado es previsible", escribió textualmente el jefe de Estado en internet. Sus palabras reflejaron el malestar general de un país que exige cambios drásticos en la estructura de su balompié. Para el presidente, la falta de capacidad en la dirección técnica condenó el proceso desde antes de empezar.
La gravedad de la situación actual quedó demostrada con un dato histórico bastante llamativo que dio a conocer la prensa local. Esta es la primera vez desde el Mundial del año 2002 que la federación decide no organizar un recibimiento oficial para sus futbolistas. La costumbre de recibir a los héroes nacionales con aplausos se rompió por completo.
En citas anteriores, los jugadores solían ser aplaudidos e incluso recibían collares de flores por el simple hecho de representar al país. Hoy, la realidad muestra un panorama completamente opuesto, donde el silencio y la vergüenza deportiva se apoderaron del ambiente. La eliminación dejó una herida abierta que tardará mucho tiempo en sanar en el orgullo de los fanáticos.
Corea del Sur se despide de la Copa del Mundo sumida en una crisis institucional que apenas empieza a dar sus primeros pasos. Mientras los dirigentes buscan un nuevo timonel para iniciar la reconstrucción, los futbolistas deberán volver a sus clubes con el amargo recuerdo de un regreso a casa lleno de abucheos, reclamos y mucha frustración.