Internacionales
2013-10-31
Los niños son los que más disfrutan el Halloween, pero jóvenes y adultos también saben cómo pasarla bien. Los jugadores del Tottenham son muestra de ello.
El club londinense decidió jugarles una broma por la 'Noche de Brújas'. Los jugadores ingresaban a un cuarto oscuro para una supuesta entrevista, donde estaba escondido Kyle Walker, listo para asustarlos.
A los jugadores de los ‘Spurs’ solo les dijeron que debían entrar a una habitación oscura para grabar un mensaje de miedo.
En ese momento les decían que esperaran un momento y cuando se quedaban solos y más confiados estaban, aparecía por detrás el jugador disfrazado para sobresaltarlos con un gran grito.
Sin embargo, no todos reaccionaron igual. Algunos se caían al piso de la impresión y luego la tomaban con Walker, mientras que otros permanecían impasibles y hacían que la broma fuera un fracaso absoluto.