La Selección

La columna de Salvador Nasralla

Durante años estuvimos suplicando a la Liga Nacional implementar el Torneo de Reservas como una necesidad para que las nuevas generaciones de futbolistas permanecieran activas.

2010-08-15

Durante años estuvimos suplicando a la Liga Nacional implementar el Torneo de Reservas como una necesidad para que las nuevas generaciones de futbolistas permanecieran activas.

Hoy que es una realidad se comprueba que teníamos razón porque permite a una gran cantidad de jugadores jóvenes foguearse y mostrarse en la antesala de los partidos del primer equipo.

Esto servirá para tener mejores Selecciones Sub 20, Sub 17 y Olímpica con las repercusiones positivas que ello puede representar para la Selección adulta.

En la medida que avancen las jornadas apreciaremos más sus beneficios y los equipos recurrirán menos a la contratación de jugadores extranjeros de poco nivel.

BUSCAR UNA INVERSIÓN

Será un útil e interesante Campeonato de Reservas, pero los equipos deberán invertir en la educación mental de los jugadores, especialmente de los jóvenes talentosos a quienes se les abrirá más rápidamente las puertas para salir al extranjero.

No olvidemos que durante la participación hondureña en los Campeonatos Mundiales Sub 17 y Sub 20 el año 2009 y en Sudáfrica este año, nuestros futbolistas fueron acosados por contratistas internacionales que se les acercaron descaradamente a ofrecerles cosas y dinero y les llenaron la cabeza de falsas expectativas que en algunos casos les hicieron viajar al extranjero a aventurarse o probarse en equipos que no los estaban esperando.

Recuerdo hace 9 años cuando a Rambo lo contentaba su contratista regalándole ropa y tacos en lugar de darle el dinero que por él estaba cobrando.

Durante la concentración de Honduras en mayo en Austria me consta que en el mismo hotel estaban hospedados empresarios de futbolistas quienes subían a los cuartos de los jugadores y se reunían con ellos para ofrecerles cosas. O sea, lo mismo que vivió Emilio Umanzor con los mundialistas Sub 20 en 2009 lo sufrió Rueda en 2010 antes del Mundial y tal vez también en Sudáfrica, pero no lo puedo afirmar porque no compartí hotel con ellos como sí lo hice en Europa.

Con un jefe de delegación de peso esto se evita. Muchos futbolistas catrachos no dormían tranquilos chateando con sus contratistas y pensando en los contratos que les esperaban al terminar la Copa del Mundo.

Esta desconcentración se notó en los juegos amistosos contra Bielorrusia, Azerbaiján y Rumania en los que hicimos pobres presentaciones y en los partidos contra Chile y España en el Mundial.

Por eso y otras cosas más, sostengo que las delegaciones hondureñas necesitan de la presencia de una figura emblemática, carismática y con ascendiente sobre el Cuerpo Técnico y sobre los jugadores.

Esas figuras existen en Honduras, pero no ocupan cargos ejecutivos en las delegaciones y aunque viajaron a Sudáfrica no se involucraron en los detalles del trabajo porque no existe en la Fenafuth una descripción del cargo que fueron a desempeñar.