No Todo es Futbol
2012-10-15
Desde 1980 estuve muchas veces en Panamá para relatar partidos de fútbol. Casi siempre la mayoría de personas no estaba enterada del acontecimiento por el que yo me encontraba allá.
Esta vez, el empleado que me atendió en Migración al llegar, ya tenía su entrada para asistir al encuentro y todas las emisoras locales de televisión dedicaban sus programas en vivo de diversa índole a promover el trascendental juego. Lo hacían con un fervor impactante que nunca antes les vi y le llamaron “La Misión Honduras,” “El sueño de un país”.
Fueron tres días de amor patriótico y desborde de identidad nacional alrededor de su selección. Abrieron el estadio nueve horas antes del comienzo del match y los 30,000 aficionados vistieron camisetas rojas para armar la marea roja y hacernos sentir visitantes.
Encontrar boletos era casi imposible, incluso en el mercado negro. Ese ambiente que alguna vez vivimos los hondureños, necesitamos recuperarlo si pretendemos tener posibilidades de regresar a otro Mundial de fútbol.
La Selección hondureña hasta el momento tuvo un estupendo rendimiento como visita, logrando dos empates y un triunfo por goleada, o sea ganando 5 de los 9 puntos en disputa.
EN CASA, UNA DERROTA Y UN GANE
Su problema lo tiene en casa, ha jugado como local sin el calor popular; con poco público ante Panamá el 8 de junio cuando caímos 2-0 y con menos gente en el estrecho triunfo 1-0 contra Cuba.
Mañana, en el inusual horario de las dos de la tarde nos jugamos el partido más importante en el estadio Olímpico de San Pedro Sula ante Canadá. Estamos obligados a ganar para clasificar a la hexagonal de 2013; tendremos que hacer sentir nuestra condición de locales en el recinto que fue fundamental para lograr los pasajes a Sudáfrica 2010.
Mañana debemos llenar el estadio y alentar a nuestro equipo, imitar el fervor panameño que impresionó a quienes estuvimos en Panamá. Ya no hay diferencia de goles que nos preocupe, la hexagonal con sus 10 partidos eliminatorios la tenemos a 90 minutos y en nuestra casa, solo necesitamos ganarle por un gol de diferencia a un rival frío que precisa apenas un empate para dejarnos afuera de la gran fiesta de 2014.
A Canadá le hará falta la experiencia de Dwayne de Rosario. Contra Panamá Luis Fernando Suárez le ganó tácticamente el juego a Julio Dely Valdés. Aunque nuestra Selección aún no alcanza el nivel que tuvo en 2009 con los veteranos que ya no están, nos ha demostrado virtudes de aplicación, entusiasmo, entrega y concentración que ante los canadienses harán la diferencia para que logremos el triunfo.
Llevamos cuatro partidos sin perder y sin recibir goles.
La angustia que terminará mañana se debe a la displicencia con la que todos encaramos el juego ante los panameños en San Pedro Sula.