Legionarios

El Pastor Osman Chávez

El defensa tiene como meta convertirse en pastor evangélico. Es líder espiritual en Cracovia.

2011-03-14

Su vida es sinónimo de fidelidad, perseverancia y fe. Osman Chávez ha demostrado que todo es posible si puedes creer.

El espigado defensor hondureño que brilla en el balompié de Polonia se ganó a pulso la titularidad en el campeón polaco, Wisla Cracovia. Atrás quedó su odisea por el continente europeo en busca de un equipo para poder mostrar su talento.

“No fue fácil ganarme un lugar, pero gracias a Dios ahora tengo la oportunidad y espero seguir manteniéndola, trabajando con el mismo sacrificio, unidad y entrega”, nos cuenta Osman.

“Lo importante es competir a un alto nivel, estoy bastante cómodo, feliz y espero aprovechar cada momento”, menciona el jugador, quien espera la renovación de su contrato, el cual vence este año con el Wisla.

Su equipo se mantiene en el liderato de la Liga polaca, el sábado Osman fue titular en el triunfo 2-0 sobre Widzew Lodz. “Espero alcanzar ese sueño de ganar el título con mi equipo”, expresó Chávez.

SU MAYOR SUEÑO
Aunque levantar la copa en Polonia es una de sus mayores ambiciones, hay algo más que ilusiona a Chávez, un sueño que acaricia desde hace mucho tiempo, pero que se ha fortalecido desde que tocó suelo europeo: convertirse en embajador de Cristo.

El líder espiritual de la Selección se ha propuesto estudiar Teología, una vez que defina su retiro del fútbol. Sin embargo, desde hace años Osman se ha dedicado a “llevar la Palabra de Dios a donde vaya”.

“Cada domingo asisto a la iglesia cuando no tengo partidos y siempre estoy reuniéndome en casa de pastores y en discipulados, compartiendo mi testimonio y haciendo lo que puedo para dar a conocer el evangelio”, añadió.

También admitió ser reconocido como el guía espiritual del Cracovia y aunque la barrera del idioma le impide predicar como lo hacía en Platense y en la Bicolor, se las ingenia para dar palabras alentadoras a sus compañeros. “Algunos de ellos no conocen nada de la palabra de Dios y se nota la necesidad que tienen de estar más cerca y de creer en Él. Tienen su propia forma de ver las cosas y cuando les hablo de cómo es una vida en Cristo se quedan con la boca abiertas”.

De su observación del pueblo polaco, Osman deduce que: “Tienen diferentes maneras de creer en Dios, son personas que tienen su propio estilo, el 99% son católicos, son personas respetuosas pero viven en su propio mundo y allí veo las necesidades que hay aquí de que conozcan de Dios”.

Así transcurren sus días en Polonia, entre el fútbol y su fe, conquistando títulos para su carrera y almas para Dios.