2014-07-02
Estados Unidos cayó 2-1 ante Bélgica después de tiempos extras en los octavos de final y vio finalizada su faena en el Mundial de Brasil, pero ha despertafo un interés inusitado en diversos sectores de la sociedad por los juegos de su selección nacional.
El partido de octavos de final de la Copa del Mundo tuvo múltiples escenarios con una masiva concurrencia de aficionados, incluyendo focos de atención en Chicago, Detroit, Nueva York, Houston y Redondo Beach, California.
Uno de los puntos llamativos de la fiesta estadounidense fue que los recintos deportivos de béisbol y fútbol americano se convirtieron en escenarios espectaculares para que las personas pudieran ver el partido entre el “Team USA” y el conjunto belga, como en los casos del Soldier Field de Chicago y el Cowboys Stadium de Dallas, entre otros.
Incluso varios equipos de las Grandes Ligas se sumaron a la iniciativa y en sus estadios durante entrenamientos o en la previa de partidos de la tarde del martes, emitieron el encuentro en pantalla gigante para formar parte de la “fiebre mundialista”.
Aunque el equipo dirigido por Jürgen Klinsmann adiós a la Copa del Mundo, muchos aseguran que el impacto dejado por el interés de los aficionados y otros deportistas en el “soccer” servirá para el crecimiento en el futuro inmediato, con audiencias que rompieron los récords establecidos por otros deportes como béisbol, baloncesto y hockey y que son superadas solamente por el fútbol americano.
El partido de octavos de final de la Copa del Mundo tuvo múltiples escenarios con una masiva concurrencia de aficionados, incluyendo focos de atención en Chicago, Detroit, Nueva York, Houston y Redondo Beach, California.
Uno de los puntos llamativos de la fiesta estadounidense fue que los recintos deportivos de béisbol y fútbol americano se convirtieron en escenarios espectaculares para que las personas pudieran ver el partido entre el “Team USA” y el conjunto belga, como en los casos del Soldier Field de Chicago y el Cowboys Stadium de Dallas, entre otros.
Incluso varios equipos de las Grandes Ligas se sumaron a la iniciativa y en sus estadios durante entrenamientos o en la previa de partidos de la tarde del martes, emitieron el encuentro en pantalla gigante para formar parte de la “fiebre mundialista”.
Aunque el equipo dirigido por Jürgen Klinsmann adiós a la Copa del Mundo, muchos aseguran que el impacto dejado por el interés de los aficionados y otros deportistas en el “soccer” servirá para el crecimiento en el futuro inmediato, con audiencias que rompieron los récords establecidos por otros deportes como béisbol, baloncesto y hockey y que son superadas solamente por el fútbol americano.