2015-11-16
José Mourinho está dispuesto a iniciar una revolución en la plantilla del Chelsea que amenaza con llevarse por delante a cuatro futbolistas claves en el equipo, como son
Hazard, Oscar, Matic y Diego Costa.
El entrenador portugués, cuya permanencia al frente del peor defensor del título de la historia de la Premier está de momento fuera de discusión, habría trasladado al dueño del club, Roman Abramovich, la necesidad de renovar a fondo la plantilla y ya estaría trabajando en ese objetivo.
De acuerdo a medios británicos, Mourinho estaría dispuesto a vender a los cuatro jugadores, sustituyéndolos por otros futbolistas y sin importarle el riesgo deportivo que ello pudiera causar al equipo en la Champions League.
Según diversos reportes, Eden Hazard, cuya relación con ''Mou'' se da por rota desde hace meses, tendría sobre la mesa una oferta del Inter de Milán, donde Roberto Mancini querría convertirle en el líder del equipo. El club italiano estaría dispuesto a discutir un traspaso cifrado alrededor de los 35 millones de euros y, de entrada, tendría el visto bueno del entrenador del Chelsea.
En el caso de Oscar, sería la Juventus la interesada en el fichaje. El entorno del jugador brasileño, que ha perdido el favor de Mourinho en los últimos tiempos, ya habría mantenido contactos con el club italiano, que pagaría los casi 24 millones de euros que en 2012 le costó Oscar al Chelsea.
La salida de Diego Costa estaría atada al fichaje de Griezmann, que pretende Mourinho concretar en este mercado de invierno. El delantero del Atlético de Madrid estaría valorado en 58 millones de euros, que rebajaría el Chelsea hasta los 35 con la inclusión del delantero hispano brasileño.
Por fin, en el caso de Matic, incorporado por Mourinho en enero de 2014, su salida no se contempla tan firme, aunque el jugador, que avisó de su intención de abandonar la selección serbia, ha mostrado a su círculo próximo el desencanto que sufre por la mala relación en el vestuario, siendo marcado por el entrenador en cuanto hizo mención de ello.
El técnico portugués mantiene el apoyo del grueso de la plantilla y en este sentido Cesc Fàbregas rechazó estar en su contra como se especuló.
El entrenador portugués, cuya permanencia al frente del peor defensor del título de la historia de la Premier está de momento fuera de discusión, habría trasladado al dueño del club, Roman Abramovich, la necesidad de renovar a fondo la plantilla y ya estaría trabajando en ese objetivo.
De acuerdo a medios británicos, Mourinho estaría dispuesto a vender a los cuatro jugadores, sustituyéndolos por otros futbolistas y sin importarle el riesgo deportivo que ello pudiera causar al equipo en la Champions League.
Según diversos reportes, Eden Hazard, cuya relación con ''Mou'' se da por rota desde hace meses, tendría sobre la mesa una oferta del Inter de Milán, donde Roberto Mancini querría convertirle en el líder del equipo. El club italiano estaría dispuesto a discutir un traspaso cifrado alrededor de los 35 millones de euros y, de entrada, tendría el visto bueno del entrenador del Chelsea.
En el caso de Oscar, sería la Juventus la interesada en el fichaje. El entorno del jugador brasileño, que ha perdido el favor de Mourinho en los últimos tiempos, ya habría mantenido contactos con el club italiano, que pagaría los casi 24 millones de euros que en 2012 le costó Oscar al Chelsea.
La salida de Diego Costa estaría atada al fichaje de Griezmann, que pretende Mourinho concretar en este mercado de invierno. El delantero del Atlético de Madrid estaría valorado en 58 millones de euros, que rebajaría el Chelsea hasta los 35 con la inclusión del delantero hispano brasileño.
Por fin, en el caso de Matic, incorporado por Mourinho en enero de 2014, su salida no se contempla tan firme, aunque el jugador, que avisó de su intención de abandonar la selección serbia, ha mostrado a su círculo próximo el desencanto que sufre por la mala relación en el vestuario, siendo marcado por el entrenador en cuanto hizo mención de ello.
El técnico portugués mantiene el apoyo del grueso de la plantilla y en este sentido Cesc Fàbregas rechazó estar en su contra como se especuló.