El FC Barcelona se encuentra en una carrera contra el reloj para conseguir a su nuevo centrodelantero tras las salidas de Robert Lewandowski y Ferrán Torres. Aunque el club tenía un acuerdo de palabra con Julián Álvarez, el Atlético de Madrid ha cerrado por completo la puerta a su salida.
El equipo madrileño no piensa facilitar la negociación y se remite únicamente a su cláusula de rescisión de 500 millones de euros, lo que dejaría sin efecto la oferta blaugrana de 130 millones.
Ante el creciente pesimismo y la falta de tiempo para reforzar el ataque, la directiva del Barcelona ha decidido mover ficha rápidamente.
Según revelaron diversos reportes periodísticos, entre ellos informaciones de Jijantes, Deco, director deportivo del club, se reunió en Madrid con Alejandro Camanio, agente de Lautaro Martínez, para explorar la llegada del capitán del Inter de Milán como la gran alternativa para el puesto.
El Barça confía en que una propuesta cercana a los 110 millones de euros sea suficiente para convencer al conjunto italiano.
Aunque Lautaro renovó en agosto de 2024 hasta junio de 2029 con un salario de 9 millones por temporada y siempre ha expresado su deseo de seguir en Milán, la llegada de una oferta formal desde España podría cambiar el rumbo de la negociación y generar un giro inesperado en el mercado.
Desde su llegada al Inter de Milán en julio de 2018 procedente de Racing Club, Lautaro Martínez ha consolidado una trayectoria estelar en la Serie A.
Con el paso de los años, el delantero argentino no solo se convirtió en el referente del ataque nerazzurro, sino también en el capitán e ídolo indiscutible del club desde 2023. A lo largo de su etapa en Italia, ha conquistado nueve títulos nacionales, incluyendo tres Scudettos de la Serie A, tres Copas Italia y tres Supercopas de Italia, consagrándose como uno de los artilleros más decisivos y constantes del fútbol europeo.
En caso de concretar su llegada al FC Barcelona, Lautaro le ofrecería al conjunto azulgrana un perfil de centrodelantero completo, con gran capacidad asociativa y una presencia letal en el área.
Más allá de su olfato goleador y remate con ambas piernas, aportaría una intensa presión defensiva en la primera línea, movilidad para arrastrar marcas, capacidad para jugar de espaldas y crear espacios para los extremos, además de un liderazgo de jerarquía comprobada para asumir la responsabilidad ofensiva tras las bajas en la plantilla.


