Touré Yaya ha asegurado que los futbolistas negros podrían boicotear el Mundial de Rusia de 2018 si el país no soluciona el racismo en el fútbol. “Esto es muy importante. De lo contrario, no estamos seguros de ir al Mundial de Rusia. No iremos”.
El jugador del Manchester City sufrió cánticos racistas en el estadio del CSKA de Moscú. El club ruso, lejos de disculparse, declaró sentirse decepcionado y sorprendido por las quejas de Touré.
“No hemos hallado insultos de carácter racista por parte de nuestros seguidores contra los visitantes, lo que fue confirmado por el delegado del partido”. Lo cierto es que la UEFA ha abierto un proceso disciplinario al club ruso por cánticos racistas.
LA UEFA INVESTIGA
El presidente de la UEFA Michel Platini solicitó una investigación interna para conocer la razón por la que el protocolo que permite a un árbitro suspender o detener un partido en caso de incidentes racistas no se siguió en el CSKA-Manchester City del pasado miércoles.
Este protocolo consta de tres etapas: En la primera, en caso de gritos o cantos racistas, el árbitro debe parar el partido y solicitar por un micrófono que el comportamiento finalice.
Si los incidentes continúan cuando el partido se retome, el árbitro deberá suspenderlo y enviar a los dos equipos a los vestuarios, con otro anuncio mediante la megafonía del estadio. Finalmente si el partido se reanuda y los incidentes siguen, el árbitro puede anularlo definitivamente.