2014-08-12
La emoción le ganó a un aficionado que interrumpió la
final de Supercopa de Europa entre el Real Madrid y el Sevilla, solo para abrazar a su ídolo, Cristiano Ronaldo.
El aficionado aprovechó el momento en el que Cristiano sufría de dolencias y permanecía tumbado en el campo esperando asistencia médica, para burlar la seguridad, saltar a la cancha y abrazar y besar al jugador.
El jugador permaneció tranquilo mientras la seguridad intentaba llevarse al aficionado para que pudieran darle asistencia médica y el partido continuara.