La Selección

Emilo Izaguirre siempre será sangre azul

A sus 24 años el defensor izquierdo de la Bicolor es mundialista.

2010-06-13

Nació para ponerse los tacos y para devorarse la banda izquierda. A los nueve meses empezó a caminar y a patear la pelota con esa zurdita privilegiada que Dios le dio.

A Emilio Izaguirre nadie le quitaba la idea de que algún día se convertiría en un jugador profesional. Romper los vientos con su velocidad ha sido siempre su pasión.

“Desde que tenía tres años le encantaba la pelota. Me quebraba las lámparas y cuadros, él siempre me decía: ‘mami, mami, leta, leta’ se refiría mi hijo a la pelota”, cuenta con orgullo doña Amparo Girón, madre de Milo.

Y agrega: “En su primer año ya dormía con tres pelotas en la cama. Era imposible quitárselas”.


LOS SÚPER CAMPEONES

La colonia Trinidad era testigo de las travesuras de Emilio. A medida que pasaba el tiempo tenía más clarito su futuro: “Jugar fútbol”.

Su hermana Vera Izaguirre dice que la fiebre aumentó más cuando miraba la famosa serie de los Súper Campeones.

“Le encantaba ver a Oliver y a Benji, nosotros peleábamos porque queríamos cambiar de canal. Después se iba a jugar pelota, esa era la única forma de que yo pudiera ver televisión”, relata Vera con alegría.

Y sigue contando: “Siempre fuimos apegados y era raro que peleáramos y si lo hacíamos era por culpa de los Súper Campeones”.
Y así era la niñez de Milo: estudiar, jugar pelota y mables con sus amiguitos del barrio.

HIJO EJEMPLAR

Si hay que mencionar algo, es que Emilio siempre fue un hijo modelo y prueba de ello es que sus padres ángel Izaguirre y Amparo Girón no tienen aún canas verdes.

“Mi hijo nunca me dio problemas, siempre fue callado y muy educado. También era un buen estudiante. No me puedo quejar de su comportamiento”, nos explica doña Amparo.

ACTUALIDAD

Todavía hay estractos de ese niño callado y travieso. Sólo que ahora sus travesuras las hace en las canchas de fútbol.

“Él nunca ha cambiado y ni lo hará. Dios me ha regalado un hijo maravilloso y educado. Nosotros estamos orgullosos de él por todo lo que ha logrado”, nos advierte su hermana mayor.

Estamos a tres día para que la Selección Nacional debute en el Mundial contra Chile y su madre le manda este mensaje: “Hijo, quiero que sepas que te amamos y que te deseamos lo mejor en el Mundial. Aquí te esperamos como un héroe”.

A sus 24 años, Milo ya es un mundialista.

'DE SANGRE AZUL'

Milo Izaguirre y Carlos Lenín Gutiérrez eran los laterales preferidos de Motagua y Olimpia. Y allí maduró esa amistad, en las canchas de tierra, que perduró incluso con el paso de los años.

“Emilio Izaguirre es una persona especial. Siempre éramos los laterales en los equipos y nos entendíamos muy bien en la cancha”, dijo Gutiérrez.

Y agregó: “Siempre fue una persona solidaria y con una gran capacidad técnica. Fue mi mejor compañero de equipo y gracias a Dios hemos tenido una linda amistad”.

Kalín, como le dicen sus amigos, nos comentó que eran el dúo dinámico. No había nadie que los detuviera.

“Es que nos entendíamos muy bien. Yo jugaba de lateral derecho y el de izquierdo. Eran lindas esas tardes”, dijo.


DE POCOS AMIGOS

“Cuando te topas con Milo, la primera impresión que te llevás es que es una persona de pocas palabras, pero si estás en su círculo, es diferente”, nos dice Kalín. Luego comenta: “Emilio se dedica a bromear y a pasarla bien en los entrenamientos. Es un jugador inquieto y le gusta hacer siempre las cosas bien en la cancha”.

¿Y ya le regaló una camisa de la Selección Nacional? - le consultamos.

“Ja, ja, ja, aún no, pero la estoy esperando porque es mi amigo.


MOTAGUA DE POR VIDA

Pero las cosas no marchaban tan bien en Olimpia y por eso Emilio Izaguirre decidió marcharse a buscar nuevos aires. Y fue Motagua el que le abrió las puertas.

“Nosotros estamos agradecidos con la gente de Motagua porque gracias a ellos mi hijo ha triunfado. Es increíble todo lo que ha hecho en su carrera, a una temprana edad”, cuenta doña Amparo Girón.

A los 16 años Milo empezó a pisar el césped del estadio Nacional. El técnico Francisco “Panchón” Guerra, su primer DT, dijo: “Emilio y Kalín son grandes jugadores y prueba de ello es que estuvieron en selecciones. Era muy normal verlos juntos dentro y fuera de la cancha”.

Del cipote con rodillas raspadas y cara sucia, queda poco. Las canchas de tierra quedaron atrás y ahora es un jugador de élite.

Emilio Izaguirre se ha convertido en el mejor lateral del país de todos los tiempos y ahora está a punto de jugar su primer Mundial. Luego se viene otro reto, su segundo sueño, jugar en la Premier League.

DEFENSOR A MUERTE

Vera Izaguirre es testigo del amor que siente su hermano por la familia. Emilio siempre ha protegido a su hermana. Una vez en la escuela unos niños se le acercaron a Vera y... bueno, mejor que lo cuente ella: “Una vez un niño me levantó la falda a la hora de la salida y Emilio salió a darle una patada al cipote que me estaba molestando. ‘No le hagás eso a mi hermana’ le dijo Milo. Siempre recuerdo eso”.
No cabe duda que al zurdo siempre le gustaron las cosas rectas y prueba de ello agarraba de la mano a su hermana para protegerla...Todavía la cuida.

LE ENCANTABAN LAS MATEMÁTICAS

Una de las facetas maravillosas de Emilio Izaguirre fue que su padre ángel le dio clases.

“Era un niño muy interesado y bien portado. Se sentaba en las sillas de enmedio y platicaba poco con sus compañeros”.
¿Cuál era su clase favorita?- le consultamos al papá de Emilio.

“Le encantaban las matemáticas. Era bueno para contar y siempre pasaba a la pizarra para resolver los problemas”, confió.
Esa época dorada la lleva grabada en su pecho el lateral izquierdo de la Selección Nacional.

QUERÍA JUGAR ENYESADO

Francisco “Panchón” Guerra fue uno de sus primeros técnicos. El ex DT mundialista de España 82 nos comentó que Milo Izaguirre era tan bueno que ni llegaba a entrenar, pues sus estudios se lo impedían. “Pero yo le decía que llegara a los partidos, porque sabía que iba a triunfar. No necesitaba entrenar” , contó “Panchón”.

Milo era tan rigioso que en una final contra Olimpia quería jugar aún enyesado.

“Él se quebró la clavícula y en la final se me acercó y me dijo: ‘Profe si quiere me quito el yeso y juego”, yo le dije que no. él siempre tuvo ese deseo de superación”, agregó el DT.

HUBIERA SIDO LOTHAR MATHEUS

A don ángel Izaguirre se le infla el pecho cada vez que le hablan de su vástago. Es por eso que se preparó al máximo con sus estudios para brindarle siempre lo mejor. “Cuando tenía cuatro años le compré una camisa de Alemania y le quedaba grande, pero lo comparaba con Lothar Matthaus. Siempre soñé en que se iba a convertir en un jugador profesional”, dijo don ángel.

“Ja, ja, ja, yo creo que si mi hijo estuviera en Alemania ya fuera un seleccionado, pero estoy muy feliz que juegue para Honduras en el Mundial”, apuntó.

No cabe duda que en la casa de los Izaguirre todos respiran la pasión por el fútbol. A Milo todos lo quieren.

SU PRIMEROS TACOS, UNOS FLAMINGOS

La abuelita de Emilio Izaguirre es la viva esencia de la humildad y nos comentó que recuerda muy bien los primeros tacos de su nieto. Doña Olga Izaguirre nos regaló un par de palabras. “Mi esposo estaba inválido y le compró un par de tacos Flamingo, que nos costaron como cien lempiras. Me acuerdo que no le duraron nada porque rápido los rompió”.

Y agregó: “Era el consentido de la casa y siempre creíamos que iba a triunfar en el fútbol y gracias a Dios no nos equivocamos”.
Doña Olga no mira mucho fútbol, pero esta vez estará más pendiente de su televisor que nunca. Milo estará del otro lado.

EL RETRATO

Fue un 10 de enero de 1986 cuando el bebé empezó a dar patadas en el vientre de doña Amparo Girón. Ese día le hicieron un ultrasonido y el doctor le dijo: “Vas a tener un varón”.

Los ojos de doña Amparo brillaron como nunca y rápido se fue a su casa para agradecerle a Dios por el tremendo regalo que le había dado. “Esa fue la mayor bendición que Dios me dio”, cuenta.

A la madre le encantaba la idea de tener su segundo hijo, ya que sería un perfecto compañero para su hija Vera Izaguirre.


NACIÓ EL ZURDITO

Y el día esperado llegó, fue un 5 de octubre de 1986. La noche era helada y el bebé estaba ansioso por conocer el mundo.
“Me fui para el Seguro Social y a las 7:30 de la noche nació mi bebé. Gracias a Dios sin ningún problema”, cuenta.

El niño que pesó ocho libras, lloró como nunca, pero rápido abrió los ojos y conoció el calor de su madre.

“Cuando vi a mi bebé, lo abracé fuerte y me lo puse en mi pecho. Fue ahí cuando supe que iba a ser un niño especial”, nos dijo.

Empezó a lanzar pataditas con su pierna izquierda y era una señal para doña Amparo, pues el destino le estaba dando una clara señal. Su hijo era una estrella caída del cielo y se iba a convertir en el mejor lateral izquierdo de Honduras. Hoy está en el Mundial de Sudáfrica.

ESTUDIO

Milo terminó sus estudios en el Técnico Honduras y se graduó de bachiller en ciencias y letras.

SU PASADO

Emilio nació en Tegucigalpa y viene de una familia que le ha dado los valores esenciales de la vida: Humildad, superación y perseverancia. En casa de los Izaguirre ven a Milo como su verdadero héroe.

RELIGIÓN

Desde los 14 años va a la iglesia y ahora se ha convertido en un verdadero cristiano. Emilio siempre le agradece a Dios por todo.

AMIGO

Edy Vásquez (QDDG) fue su incondicional amigo. Edy ahora protege a Milo desde el cielo.

Con su primer sueldo jugando para Motagua, Emilio salió como un rayo para comprar una camisa de su equipo y una Biblia para dársela a su madre Amparo Girón.