La Selección

Honduras le quita joyita a Bélgica: ¿Quién es Víctor Vandenbroucke, el defensor del KAA Gent que fue convocado a la Sub 20?

La revolución hondureña con los cipotes europeos comienza con las Sub 17 y 20 mirando hacia el 2030.

2026-03-18

La convocatoria de Víctor Vandenbroucke a la Selección Sub‑20 de Honduras ha sido recibida como una agradable sorpresa dentro del entorno catracho, al ver que un joven defensor formado en el KAA Gent de Bélgica decide apostar por la camiseta hondureña en un momento clave para el fútbol nacional. Su llamado no solo sirve para microciclos preparativos de cara al Premundial Sub‑20, sino que lo añaden a un proceso integral de selecciones que planean articular rumbo al Mundial del 2030, con el objetivo de consolidar una generación joven con experiencia en Europa desde edades tempranas.

Estamos hablando de un joven defensor belga de 17 años, nacido el 27 de septiembre de 2008 en Estados Unidos, pero formado casi desde la infancia dentro del fútbol europeo. Su origen familiar es mixto: su padre es de Bélgica y su madre es hondureña, lo que le da triple elegibilidad internacional con Bélgica, Honduras y Estados Unidos. Esta combinación lo convierte en uno de los prospectos más llamativos del fútbol centroamericano en el viejo continente, con un perfil que despierta interés tanto en Europa como en la región catracha.

Actualmente milita en KAA Gent, club histórico de la Liga belga, donde se desempeña principalmente como defensor central, aunque también puede actuar por la banda derecha de la zaga. En la estructura del club figura dentro de Jong Gent, el equipo de reserva que compite en la Challenger Pro League, y luce el número 76 en su camiseta. Es considerado un producto de la cantera local, uno de esos futbolistas que el club ha ido formando desde categorías inferiores para consumar su salto al profesionalismo.

Euro pibes: Honduras Sub-20 le arrebata futbolista a Bélgica y llegan más legionarios de Europa

Vandenbroucke llegó muy joven al sistema formativo de KAA Gent y se fue consolidando en el equipo Sub‑18, donde llamó la atención por su físico, su colocación en el campo y su capacidad para leer el juego. En diciembre de 2025 el club le recompensó con su primer contrato profesional, acordado hasta 2028, con opción a una ampliación adicional en 2029, lo que marca su paso formal a la etapa de fútbol de alto rendimiento. Desde enero de 2026 ha sido integrado en Jong Gent, donde ya ha vestido de manera oficial la camiseta del equipo de reserva y ha disputado varios partidos, iniciando su camino en competiciones de mayor exigencia.

En el plano de selecciones, Vandenbroucke ha sido seguido de cerca por varias asociaciones nacionales. Desde muy pronto integró categorías juveniles de Bélgica, incluyendo equipos Sub‑16 y otras edades inferiores, en las que se mostró como un defensor ordenado y con proyección. Además, fue convocado por Estados Unidos para procesos y campamentos Sub‑18 en 2024 y 2025, lo que evidencia su interés en el fútbol norteamericano y amplía sus opciones futuras a nivel internacional. Este historial lo convierte en un jugador con varias puertas abiertas en el plano de las selecciones.

En 2026, el protagonismo de Víctor Vandenbroucke da un giro rumbo a Centroamérica cuando fue convocado por Orlando López a la Selección Sub‑20 de Honduras para microciclos de preparación en marzo, con vistas al Premundial Sub‑20 y con una mirada puesta en un posible acceso al Mundial Sub‑20 2027 y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Esta decisión fortalece su vínculo con la camiseta hondureña y posiciona al futbolista como uno de los nombres más resonantes de la nueva generación de legionarios catrachos en el extranjero.

Vandenbroucke aceptó la convocatoria por Honduras para un microciclo de la Sub 20.

Los técnicos y medios de Bélgica describen a Vandenbroucke como un defensor físico, con buena colocación y lectura del juego, capaz de adaptarse tanto al rol de zaguero central como al de lateral derecho. Dentro de la filosofía de KAA Gent, se le considera un producto típico de la cantera: sólido en el uno contra uno, cómodo saliendo con el balón desde atrás y con margen de mejora en la concentración y el ritmo competitivo, lo que encaja bien con el modelo de defensores modernos que buscan los grandes clubes europeos.

Para el fútbol hondureño, Vandenbroucke simboliza lo que muchos técnicos y directivos han buscado en los últimos años: un joven de sangre catracha, formado en Europa, con proyección internacional y con un perfil de jugador moderno. Su pasado en selecciones juveniles de Bélgica y Estados Unidos lo hace todavía más atractivo, ya que su experiencia en procesos de alto nivel le suma madurez futbolística.