El entrenador colombiano Luis Fernando Suárez volvió a tocar el corazón de los catrachos con unas declaraciones cargadas de nostalgia, dolor y aprendizaje. Recordado por haber llevado a la Selección de Honduras al Mundial de Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014, el técnico sigue muy ligado emocionalmente al país.
Su paso por la Bicolor dejó una huella imborrable. Aquella clasificación a Brasil 2014 marcó la última participación mundialista de Honduras, consolidando su nombre como uno de los más importantes en la historia reciente del fútbol nacional.
Incluso después de dirigir a Costa Rica, Suárez ha reiterado en múltiples ocasiones el cariño que siente por tierras catrachas, destacando su amor por la gastronomía local —especialmente las baleadas— y su fascinación por destinos como Roatán.
Sin embargo, en una reciente entrevista, el estratega recordó uno de los episodios más dolorosos que le tocó vivir durante su etapa vinculada al fútbol hondureño: las muertes de los futbolistas Arnold Peralta y Juan Carlos García, quienes formaron parte de su proceso.
“Recuerdo dos situaciones de las cuales lloré después de lo que ocurrió. Fue cuando mataron a Arnold Peralta y cuando Juan Carlos García murió. Cuando supe de eso, me dio mucha tristeza, y más aún cuando supe cómo mataron a Peralta, eso me dolió aún más. Pero lo que más me dolió fue no haberles agradecido lo que hicieron por mí”, confesó Suárez.
El colombiano también compartió la reflexión que le dejó este duro momento: “Desde esa vez aprendí que cada vez que me encuentre con una persona que haya tenido que ver con esas vivencias, le voy a decir gracias por haber compartido conmigo y por ayudarme a crecer. Agradezco mucho a la gente que me ha hecho crecer.”
Sus palabras han generado una fuerte reacción en Honduras, donde tanto Peralta como García siguen siendo recordados con cariño y respeto. La partida de ambos futbolistas marcó profundamente al país y el testimonio de Suárez reviven esos dolorosos momentos.