La Selección Nacional de Honduras continúa afinando detalles en su preparación en territorio español y este miércoles cumplió con su segundo entrenamiento en la exigente en la Ciudad Deportiva Wanda.
Bajo un ambiente de alta concentración, el grupo dirigido por el técnico José Francisco Molina, mantuvo la intensidad como principal bandera en cada uno de los trabajos realizados.
Una de las novedades de la jornada fue la incorporación del futbolista Joseph Rosales, quien se integró al grupo tras completar su arribo y rápidamente se puso a disposición del equipo. Su presencia refuerza las variantes del combinado nacional de cara al compromiso amistoso ante Perú.
En cuanto al trabajo específico, el preparador de porteros Fran Martínez implementó una innovadora metodología al utilizar gafas especiales durante las sesiones de los guardametas con Édrick Menjívar y Alex Güity. El guardián Luis Ortiz trabajó aparte con el resto de los jugadores convocados.
Las gafas de entrenamiento para porteros, conocidas como gafas estroboscópicas, sirven para potenciar los reflejos, la velocidad de reacción y la coordinación ojo-mano. Funcionan mediante parpadeos intermitentes que restringen la visión, forzando al cerebro a concentrarse más en el balón y a anticipar movimientos con menor información visual.
El entrenamiento arrancó con la misma línea de trabajo establecida desde el primer día: intensidad con balón, priorizando la precisión en cada pase y movimiento. La idea del cuerpo técnico es consolidar un estilo dinámico y ordenado.
Previo al inicio de la práctica, el grupo se reunió para realizar la tradicional oración, la cual estuvo a cargo de Luis Enrique Palma.
La sesión dio inicio a las 4:00 de la mañana, hora de Honduras, lo que corresponde a las 11:00 de la mañana en España. A pesar del cambio horario, los futbolistas han mostrado una notable adaptación al clima.