Liga Hondubet
2012-12-16
Olimpia se coronó tricampeón de Honduras por segunda vez en su historia al vencer 4-0 en el partido de vuelta al Victoria y sumar su copa 26 en Liga Nacional.
Roger Rojas, Juan Carlos García, Javier Portillo y el uruguayo Ramiro Bruschi pintaron la final de blanco y redondearon el segundo tricampeonato en el recuento de los torneos cortos.
Lo de Olimpia está para enmarcarlo en la historia. Si hay un equipo que apela a su casta y a su deseo de éxito en cada campaña, ese el blanco de Tegucigalpa. En el año en el que cumplía sus 100 años de fundación y seis años después ganar su primer tricampeonato, coronó su mejor gesta en la histroria del balompié hondureño.Estadio Nacional a reventar.
Como en sus mejores tiempos. Digno de una final. Y allí, entre el Azul del cielo y el verde del engramillado, los mejores 22 guerreros del fútbol hondureño, disputando la corona del Apertura 2012. Sin embargo, fue Olimpia el que encontró camino a marco temprano en el juego.
Ni tres minutos marcaba el cronómetro y en un saque de banda, Caetano ganó balón por lo alto y 'peinó' para que Rojas llegara y de puntillazo y de primera intención, convirtiera en un inmenso carbaval, todo el Nacional.Olimpia arriba 1-0 y Victoria ni se terminaba de acomodar en la cancha. No se cumplían ni tres minutos.
LA SENTENCIA
Y lo sorprendente es que 8 minutos después, en un cobro de tiro de esquina, Juan Carlos García remata de cabeza, estrella en un defensor y la pelota le queda lista para que remate fuerte y alto. El cuadro blanco logra un 2-0 sin mayores complicaciones. Luego el partido se decantaría del lado blanco.
Fue Olimpia el que tuvo las opciones más claras. El que manejó la pelota a su ritmo y a su antojo. El único equipo que mostró obligación de sumar otra tarde de gloria. Eso se evidenció a los 26 minutos con dos recortes de Caetano que le dejaron espacio para buscar centro al segundo poste donde Tilguath remató alto.
Dos minutos después, Rojas habilitó a Beckeles y la conclusión del lateral derecho la controló Vallecillo sin problemas. Para que a los 33 minutos, Rojas recibiera rechazo en el borde del área y rematara potente, pero remachado en un defensor para que todo quedara en manos de Vallecillo.
En 45 minutos, el único que parecía finalista era Olimpia, porque Victoria durante todo ese periodo vistió el uniforme de equipo timorato y sin oficio en instancias finales.Asomaba en escena el final del primer tiempo, cuando Javier Portillo se encontró con un rechazo de la zaga en un veloz contraataque y con disparo bajo, sólido y determinante, puso el 3-0. Minuto 44 y el tricampeonato estaba servido.
LENTO
En el segundo capítulo, el juego se desarrolló bajo la misma tónica. A ratos lento, lentísimo y sin capacidad de reacción por parte de un Victoria de rodillas y sin capacidad de respuesta ante un rival al que le salía todo. Se vio a los 50 minutos. El choque ganó cierta sorpresa con un cambio de orientación de Caetano que Portillo encontró por el callejón izquierdo.
Su remate bajo, pasó cerca del poste izquierdo de Vallecillo. Después todo fue un tic tac toc... que marcaba como el segundero, la muerte del segundo periodo y que anunciaba el arribo del segundo tricampeonato blanco y la copa 26 para el más pupular y el más campeón de Liga en Honduras.
Pelota a un costado, al frente y al espacio, el Blanco tocando con su pueblo en la cúspide de una euforia sin limites, la que tocó su punto máximo al minuto 86, cuando Bruschi pescó pelota en el medio, ganó la espalda Murillo, sobrepasó a Vallecillo y tocó suave para decretar el 4-0 inapelable.
El resto, celebración, euforia, un pueblo blanco rendido a los pies de sus ídolos y una capital otra vez de fiesta, con el que siempre le permite celebrar por estas fechas, el Olimpia de más copas y de mayor aplomo en Liga Nacional.