El fútbol tiene esa magia capaz de cruzar generaciones. La pasión por el balón se hereda de padres a hijos, y la historia está llena de apellidos ilustres, como Simeone, Busquets, Kluivert, Alonso o Zidane, que se convirtieron en auténticos ídolos mundiales. Hoy, el apellido que está en boca de todos es Haaland.
Erling Haaland es el actual "depredador del área". Con una proyección impresionante y un nivel temible para cualquier defensa, el delantero llegó al Manchester City en el verano de 2022 para conquistar Inglaterra, tal y como ya lo había hecho en Alemania y Austria. Sin embargo, no es el primer Haaland en pisar las islas británicas: su padre, Alf-Inge Haaland, abrió ese camino hace tres décadas.
Alf-Inge Haaland: una carrera rota por la polémica
A diferencia de sugoleador hijo, Alf-Inge era un corpulento defensa noruego que debutó a los 18 años en el Bryne FK y llegó a ser internacional con su país en 34 ocasiones. En Inglaterra vistió las camisetas del Nottingham Forest, el Leeds United y el Manchester City, sumando casi 200 partidos y 18 goles.
Fue en su etapa con el Leeds (donde logró clasificar a la Champions League en el año 2000 y donde nació Erling) cuando comenzó una de las rivalidades más oscuras del fútbol moderno. En 1997, durante un partido contra el Manchester United, la estrella irlandesa Roy Keane se lesionó la rodilla en una jugada fortuita con Alf-Inge. El noruego, creyendo que su rival exageraba, se acercó a exigirle que se levantara. Pero la lesión era real y Keane se perdió el resto de la temporada.
La venganza llegó cuatro años después, en abril de 2001. Alf-Inge ya jugaba para el Manchester City cuando, en pleno derbi, Roy Keane le propinó una escalofriante patada con los tacos directamente a la rodilla. Mientras el noruego se retorcía de dolor en el césped, Keane le gritó: "Jódete, ya no volverás a reírte de mí".
El irlandés fue expulsado y sancionado con dureza por premeditación. Aunque Alf-Inge jugó un par de partidos más, tuvo que pasar por el quirófano y se vio obligado a retirarse del fútbol profesional en 2003 al no poder recuperarse. Años más tarde, en 2011, solo regresaría de forma testimonial para jugar un único partido de copa con el Rosseland noruego.
Erling Haaland: ante su país de nacimiento en una cita histórica
Hoy, toda esa historia familiar añade un extra de emoción al próximo partido de cuartos de final del Mundial en el Hard Rock Stadium de Miami, donde Noruega se enfrentará a Inglaterra.
Para Erling Haaland, el choque es "súper especial". Aunque defiende los colores de Noruega, el delantero nació en Leeds hace 25 años cuando su padre jugaba allí (la familia regresó a Noruega cuando él tenía tres años). El sábado será la primera vez que se enfrente al país donde nació y a muchos de sus compañeros y rivales de la Premier League.
"Es un partido especial. Es súper especial porque nací en Inglaterra y juego allí. También juegas contra compañeros de equipo, así que va a ser bonito", declaró Haaland en rueda de prensa en Miami.
Noruega llega a esta cita en un estado de gracia absoluto. Los nórdicos acaban de hacer historia al eliminar a Brasil en los octavos de final con dos goles de Haaland, un logro que el propio jugador calificó como "una locura". A pesar de que el delantero reconoce que Inglaterra es la favorita y debe cargar con la presión, para él ya es un honor enorme estar en este escenario. Curiosamente, a pesar del batacazo ante la Canarinha, Haaland confesó que el momento más especial y difícil de asimilar en lo que va del torneo fue el día de su debut ante Irak.
El sábado, sobre el césped de Miami, no solo estará en juego un boleto a las semifinales del Mundial. Para la familia Haaland, será la oportunidad perfecta de cerrar el círculo en el país que vio nacer a su estrella y que, hace años, despidió de forma prematura a su padre.




