El Atlético de Madrid necesitó menos de un minuto para abrir el camino hacia la victoria frente al Manchester United en la Liga de Campeones. El conjunto rojiblanco se impuso en el Metropolitano en un encuentro que tuvo un arranque explosivo, momentos de tensión y un cierre favorable para los dirigidos por Diego Simeone, quienes aprovecharon la superioridad numérica tras la expulsión de Yoro para sentenciar el compromiso con el 2-0 de Ademola Lookman.
Apenas habían transcurrido 52 segundos cuando Pablo Barrios mandó el balón al fondo de las redes. La jugada nació con una genialidad de Kang-in Lee, quien filtró un pase preciso por encima de la defensa para habilitar a Álex Baena. El español controló la acción y asistió a Barrios, que definió con la derecha para superar la resistencia del Manchester United y desatar la celebración de los aficionados colchoneros.
El tanto tempranero llenó de confianza al Atlético, que encontró en su primera llegada la recompensa que buscaba. Sin embargo, el gol no significó que el partido estuviera resuelto, pues el conjunto inglés intentó reaccionar y por momentos puso a prueba la tranquilidad de los locales, obligándolos a mantenerse concentrados para proteger la ventaja.
Una de las figuras de la noche fue Álex Baena, quien volvió a demostrar su importancia en el esquema rojiblanco. Su capacidad para encontrar espacios, desequilibrar con sus movimientos y conectar pases determinantes resultó clave para que el Atlético golpeara desde el inicio y tomara el control de un duelo que exigía precisión en cada intervención.
Con el Manchester United condicionado por la expulsión de Yoro, el Atlético encontró el escenario ideal para asegurar el triunfo. Ademola Lookman apareció para marcar el segundo tanto y sellar una victoria fundamental para los rojiblancos, que alcanzaron su quinta consecutiva y reforzaron la confianza de cara a sus próximos compromisos europeos.
