Durante más de 14 años, Harry Kane vivió una de las incongruencias más citadas en la historia del fútbol. Por un lado, estábamos ante un talento generacional, uno de los mejores delanteros de la actualidad y una máquina de hacer goles sin importar la playera que vistiera, pero por otro, estábamos ante un jugador que parecía cargar con una maldición que le imposibilitaba ganar títulos colectivos. En las distintas casas de apuestas deportivas, su nombre siempre aparecía entre los favoritos para anotar, pero los momios de sus equipos se desplomaban al momento de definir una corona.
Hoy, el apellido de Kane se menciona entre los favoritos a ganar el Balón de Oro luego de una temporada espectacular en la que, dicho sea de paso, logró un doblete con su actual equipo. Sin duda, esa maldición es cosa del pasado, pero nadie podrá olvidar que durante 14 largas temporadas, el hoy capitán y máximo goleador histórico de la selección inglesa vivió una carrera llena de logros individuales, pero sin una sola consagración colectiva.
Su adaptación al estilo de juego del Bayern Múnich ha sido total y, de acuerdo con Onlinesportsbetting.net, referencia en la industria deportiva, la presencia del inglés en el ataque de la escuadra teutona es la razón principal de esta nueva etapa de dominio absoluto que el equipo dirigido por Vincent Kompany está teniendo en Alemania. Kane está viviendo quizá el mejor momento de su carrera, pero no podemos olvidar las adversidades que tuvo que superar para llegar al punto en el que se encuentra actualmente, encumbrándose como uno de los mejores delanteros que alguna vez hayan jugado este hermoso deporte.
El peso de la sombra en Londres: Una carrera estelar sin festejos colectivos
Kane debutó en el profesionalismo el 15 de enero del 2011 con tan solo 17 años, jugando para el Leyton Orient FC, equipo de la Football League One, que equivale a la tercera división inglesa, esto, producto de un préstamo del Tottenham Hotspur, quien era dueño de su carta en aquellos tiempos. Desde el primer momento, Harry construyó números de leyenda absoluta, lo que provocó que tan solo 2 años después, los Spurs lo reclutaran de vuelta para convertirlo en el delantero titular del equipo. Harry Kane participó en 435 encuentros con el Tottenham, repartidos en 11 temporadas, en los que marcó 280 goles, además de repartir 64 asistencias. A nivel individual, conquistó tres Botas de Oro en la Premier League y, entre otros reconocimientos, se convirtió en el segundo máximo anotador en la historia de la liga.
Esta gran efectividad, lamentablemente, no vino acompañada de títulos, pues durante su estancia con la escuadra londinense, cayó en dos ocasiones en la final de la Copa de la Liga (2015 y 2021), además de perder la final de la Champions League en 2019 ante el Liverpool. Tampoco pudo conquistar la liga en estos años a pesar de ser un equipo contendiente de forma continua.
A nivel de selecciones, esta maldición también lo acompañó, pues, si bien ganó la Bota de Oro de la Copa del Mundo de 2018 con 6 goles, la selección inglesa no pudo levantar el trofeo tras ser eliminados en semifinales. Finalmente, en la Eurocopa, la historia se repitió, pues aunque Kane fue líder de goleo en la edición de 2024, Inglaterra tropezó en dos finales consecutivas, en 2020 y 2024.
El grito de desahogo en Alemania: La primera corona que rompió el maleficio
Para el 2023, Harry Kane fue traspasado al Bayern Múnich, y parecía que la mesa estaba puesta para que el delantero inglés saliera de su mala racha colectiva, pues los bávaros tenían una impresionante racha de 11 títulos en fila. Para sorpresa de todos, esa temporada sucedió lo impensable: el Bayer 04 Leverkusen tuvo una temporada mágica y logró romper con la hegemonía dentro del fútbol alemán, por lo que Harry Kane nuevamente se quedó con las manos vacías, alimentando con más fuerza que nunca la narrativa internacional de su incapacidad de levantar trofeos.
Finalmente, la tan ansiada revancha llegó para la temporada de 2024-2025. Kane tuvo una de sus mejores campañas de cara al marco rival y comandó a su equipo para recuperar el trono de la Bundesliga. El grito de desahogo del inglés al levantar el tan ansiado trofeo fue portada de todos los diarios deportivos internacionales. Finalmente, el primer título llegó enterrando para siempre las burlas y validando su jerarquía.
La cosecha dorada en Múnich: El artillero que conquistó el fútbol teutón
Tras el primer título, el resto de los trofeos comenzaron a llegar en racimos. Pareciera que ese primer campeonato funcionó como una llave maestra para dar paso a una racha de éxitos continuos. Su rendimiento individual se mantuvo a la alza y el Bayern Múnich se convirtió en una máquina imparable que barrió a sus rivales directos en todas las competiciones en las que formó parte.
Los números de Harry Kane son prácticamente insuperables. Desde su incursión con los alemanes, ha disputado 146 partidos oficiales en los que ha marcado 140 goles más 33 asistencias, incluyendo 98 goles y 20 asistencias en tan solo 96 partidos de liga. De hecho, actualmente Kane es considerado como el principal candidato para llevarse a casa su primer Balón de Oro como el mejor futbolista del año.
El histórico doblete y la ambición en los torneos nacionales
Harry Kane era ya una leyenda internacional, pero lo que hizo en la temporada 2025-2026 lo llevó a lo más alto del fútbol mundial. El ariete comandó la ofensiva de su equipo, siendo pieza clave en la obtención de un ansiado doblete, pues además de dominar la Bundesliga, el Bayern también se coronó en el torneo de copa local. En lo personal, Kane registró 36 goles en la liga, por lo que sumó una nueva Bota de Oro, la segunda para Kane en el fútbol alemán.
La deuda pendiente con Inglaterra: El último escalón hacia la gloria absoluta
Al día de hoy, Kane cuenta ya con cinco trofeos colectivos en el bolsillo, esto tras obtener la Supercopa alemana hace algunos días. Dueño de marcas ofensivas espectaculares, el delantero tiene ante sí, en la etapa más madura de su carrera, un último gran reto: levantar una copa con la camiseta de su país.
Las dos finales perdidas de Eurocopa son una espina clavada difícil de superar, por lo que coronarse con el combinado nacional significaría la consagración deportiva para un líder que ha cargado en sus hombros una gran presión, así como la ilusión de un país que desde hace décadas sueña con un nuevo título internacional.
