Liga Hondubet

Enrique Borja, el campeón sudamericano de Choloma: su fichaje frustrado a Europa y cómo llegó a Honduras: "Me gustó la idea"

El delantero paraguayo reveló a DIEZ su fichaje frustrado a Europa y fue compañero de un campeón del mundo en Argentina.

2026-04-16

La carrera del futbolista es tan maravillosa y sorprendente que un día puedes estar en un lugar y al otro el destino los puede poner un horizonte que nunca imaginaron, así se describe el camino del delantero Enrique Borja, que pasó de ser campeón en Sudamérica a pelear el descenso en Honduras.

“En Paraguay me tocó pelear campeonatos, salir campeón, jugar copas internacionales y también luchar el descenso. Para mí es importante que un equipo tenga un objetivo. No me gusta cuando estás en un punto medio donde ganar o perder da igual”, arrancó el atacante del CD Choloma que muy amable atendió a Diario DIEZ.

El guaraní se refirió a lo más complejo que le ha tocado vivir en tierras catrachas, sus vivencias en la exótica liga hindú y la rutina ejemplar que maneja en su vida.

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Por último, nos contó cuando fue compañeros de un campeón del mundo, su fichaje frustrado en Europa y lo más difícil que le tocó vivir en su vida. “Fue un camino complicado y muchas decisiones las tuve que tomar solo”.

-- ENTREVISTA A ENRIQUE BORJA --

¿Qué puedes decir, después de tres meses aproximadamente, sobre el fútbol hondureño?

Creo que es diferente al fútbol al que estaba acostumbrado. No venía con ritmo por temas de papeles y algunas lesiones, pero es un fútbol fuerte, duro. Aun así, varios equipos intentan jugar bien. Nosotros también lo hacemos por momentos. Llevo pocos partidos, este fue el noveno o décimo, pero estoy contento y adaptándome.

¿Cómo se da tu llegada a Honduras después de jugar en tantos países?

Gracias a Dios pude jugar desde joven en distintos clubes y países. Venía de un tiempo sin ritmo por documentación y lesiones. Esta es una oportunidad linda en un fútbol que no conocía. Tengo 30 años y quiero seguir creciendo, ayudar a mi equipo y continuar mi carrera.

Cuando te dicen que hay una oportunidad en Honduras, ¿qué piensas?

Hablé con mi representante, con quien ya tenía buena relación. Cuando surgió lo de Honduras no dudé, porque quería jugar y sumar minutos. Sabía que aquí hay buen fútbol, que se juega bien por abajo, aunque con menos intensidad que en Sudamérica. Además, me gustó la idea de conocer otro país.

¿Investigaste sobre Honduras antes de venir o pediste referencias?

Investigué un poco, más que nada sobre el fútbol. También vi la cercanía entre ciudades. Mi enfoque principal fue venir a jugar, estar en forma y sumar minutos.

¿Con qué te encontraste en Honduras? ¿Qué te ha sorprendido?

Más que nada la comida. Me costó al principio porque no estoy acostumbrado a muchas frituras. Buscaba opciones más saludables, como pollo sin aderezos. Con el tiempo me adapté y encontré lugares adecuados. En general, organizándose, uno se acomoda bien.

¿Vienes de países donde el fútbol es el pan de cada día? ¿Te imaginabas que Honduras era así de futbolero?

Sí, la verdad que sí. En Paraguay también se vive mucho el fútbol, quizás un poco menos que en Argentina o Brasil, pero acá en Honduras son muy apasionados. La gente está muy metida e identificada con sus equipos. Me gusta porque hay partidos con buena cantidad de público. A mí me encanta jugar con estadio lleno, crecí así desde chico. En general estoy contento.

Enrique Borja: “En Paraguay me tocó pelear campeonatos, salir campeón, jugar copas internacionales y también luchar el descenso.

¿Sabías que venías a un equipo que luchaba por no descender?

Sí, claro. Y por eso mismo me gustan los desafíos. En Paraguay me tocó pelear campeonatos, salir campeón, jugar copas internacionales y también luchar el descenso. Para mí es importante que un equipo tenga un objetivo. No me gusta cuando estás en un punto medio donde ganar o perder da igual. El fútbol es como la vida: si te propones algo con pasión, estás más cerca de lograrlo.

¿Entonces, lo más atractivo fue el reto?

Sí, porque a mí me gustan los retos. Hay gente que lo ve como presión, pero yo no. Me gustan los partidos intensos, los momentos difíciles. He estado en equipos grandes y enfrentados a rivales fuertes, y crecí con esa mentalidad.

¿Cómo te sientes en lo futbolístico actualmente?

Fuimos mejorando con el paso de los partidos, pero todavía hay mucho por corregir. A nivel personal, siento que aún no estoy en mi mejor nivel. Con tantos partidos seguidos es difícil trabajar aspectos específicos, pero sé que con trabajo voy a seguir creciendo.

¿Por qué te costó jugar al inicio?

Tuve varios problemas: temas de documentación en algunos equipos, una tendinitis que arrastré casi un año y me impedía entrenar con continuidad, y llegaba tarde a los equipos cuando ya estaban armados. Eso hizo que no tuviera ritmo. Ahora estoy logrando continuidad y eso me pone contento.

¿Vienes del fútbol de la India? ¿Qué fue lo más raro que encontraste allá?

Todo es muy diferente: la cultura, la alimentación, la religión. No viven el fútbol con tanta intensidad como nosotros. Ver animales en la calle, la comida muy picante... era todo distinto. También el tema del idioma: muchos idiomas diferentes, comunicación complicada.

¿Qué fue lo más impactante para ti?

Ver cosas como elefantes en la calle, la comida, la forma de convivir. En el fútbol también, cada uno estaba más en lo suyo, menos interacción en el grupo.

¿Cómo ves la Liga Nacional de Honduras ahora que la estás jugando?

Me parece muy competitiva. Cualquier equipo puede ganarle a cualquiera. No hay partidos fáciles. Hemos jugado contra equipos como Olancho, Marathón, Platense, y todos son duros. Incluso los clásicos son muy disputados. Es una liga bastante pareja.

¿Qué es lo más complejo del fútbol hondureño y lo más positivo?

Lo más complejo no sabría decirte exactamente. Pero lo positivo, en lo personal, es que puedo sacar ventaja en el cuidado profesional. Yo vivo el fútbol como estilo de vida: alimentación, descanso, entrenamiento. Siento que aquí eso no siempre está tan desarrollado en todos los jugadores, y ahí puedo marcar diferencia.

Hablaba con el Chato Padilla hace unas semanas y me decía que tu forma de cuidarte es muy buena. ¿Cómo es tu rutina? Incluso me comentaba que no tomas refrescos.

No, no, hay veces que sí capaz, pero cuando hay partidos seguidos trato de no tomar nada, solo agua. También tomo mate o tereré, dependiendo del clima. Me levanto temprano, tengo mi comida de siempre, como huevo. La alimentación depende de la carga de entrenamiento. No consumo frituras, consumo poca harina. Después, descanso mucho, trato de dormir entre 8 y 9 horas. Es un hábito que fui adquiriendo con el tiempo.

Aquí en Honduras, muchos futbolistas, sobre todo de equipos de media tabla para abajo, no siempre se alimentan bien por temas económicos. ¿Creés que eso influye?

La verdad no sabría decirte si es solo económico o también cultural. En Paraguay, Argentina o Brasil también a veces se come mal. Yo creo que pasa más por una elección personal, por tomarte el tiempo de ver qué te conviene. No pienso que haya tanta diferencia entre comprarte un huevo y un churro.

¿Y dentro de tu equipo ves ese tipo de cuidado en tus compañeros?

Con los que más me relaciono sí. Por ejemplo, Marco Tulio, con quien voy a entrenar, se cuida bastante. Tiene 22 o 23 años y está muy enfocado. De los demás no puedo opinar mucho porque no veo su día a día, solo compartimos en el club.

Enrique Borja jugó con los hermanos Mac Allister en Argentina. (Foto: Cortesía)

Fuiste compañero de los hermanos Mac Allister. ¿Cómo fue esa experiencia?

Sí, fuimos compañeros más o menos en 2019-2020. La verdad, cuando uno está en un plantel no se fija tanto en quién es quién, porque el objetivo es grupal. También estaban otros jugadores como Pisculichi. Después, con Alexis compartí, con otro de los hermanos no tanto. Pero fue una experiencia normal, de compañeros.

¿Tenías relación cercana con ellos? ¿Siguen en contacto?

No, relación normal de vestuario. Nos llevábamos bien, pero no éramos amigos fuera del fútbol. Hoy en día no hablamos.

¿Con qué otros futbolistas reconocidos compartiste cancha?

Muchos. Te puedo nombrar a Diego Lugano, Daniel Alves, Paolo Guerrero, Carlos Tévez, Fernando Gago, entre otros. La verdad fueron muchos jugadores y partidos importantes que siempre recuerdo.

¿Por qué creés que algunos jugadores llegan más lejos que otros? En tu caso, ¿por qué sentís que no llegaste más alto?

Creo que cuando uno es joven toma decisiones que influyen en la carrera. También hay lesiones o momentos. Yo tengo 30 años y siento que todavía puedo dar mucho. No me arrepiento de nada, siempre tomé mis decisiones solo. Estoy agradecido con mi vida, con mi familia y con seguir jugando al fútbol.

Mencionaste que no tuviste mucha orientación paterna ni materna. ¿Por qué?

No crecí con mi padre, y mi mamá trabajaba mucho. Es una genio, nunca me hizo faltar nada, pero estaba poco por trabajo. Crecí con mis hermanas y desde los 17-18 años ya me manejaba solo.

¿Cómo evalúas tu vida en general?

Estoy muy contento con mi vida como persona. Tengo los mismos amigos de hace muchos años, llevo más de 10 años con mi esposa. En lo futbolístico sé que puedo dar más, pero como ser humano estoy muy conforme.

¿Tu niñez fue complicada?

No, para nada. Gracias a Dios nunca me faltó nada. Mi mamá y mis hermanas hicieron todo para que esté bien. Lo único difícil fue en el fútbol, porque es un camino complicado y muchas decisiones las tuve que tomar solo.

¿Cuál fue el momento más duro de tu carrera?

Un período entre 2017 y antes de ir a Argentinos Jr, donde estuve casi inactivo porque no renovaba con un club. También este último tiempo antes de ir a India, por problemas de documentación. Esos momentos te hacen replantearte muchas cosas.

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¿Estuviste cerca de ir a Europa? ¿A qué equipos?

Sí, tuve oportunidades antes de ir a Argentina y también en 2022. Hubo opciones en Portugal, Grecia y España, pero no se dieron.

¿Jugaste en selección nacional?

En mayores no. En menores sí: sub-17, sub-20 y sub-23, pero no llegamos a jugar un Mundial.

Paraguay vuelve al Mundial después de varios años. ¿Cómo lo ves?

Muy bien, tiene un gran equipo. Defensivamente es muy fuerte, con jugadores como Gustavo Gómez. También hay buen mediocampo y delantera con jugadores como Julio Enciso. Creo que puede hacer un gran papel.

Roque Santa Cruz sigue activo con más de 40 años. ¿Qué opinas de él?

Para mí es una leyenda en Paraguay. Además de ser un gran jugador, es una excelente persona. Es un ejemplo total de profesionalismo y longevidad.