Liga Hondubet

'Le tengo mucha fe a Primi Maradiaga'

Jorge Pineda habló sin rodeos en la sección de DIEZ, 'Con Sello Femenino' sobre su matrimonio, de sus hijas, Victoria, Liga Nacional... De todo.

2010-08-25

En mi visita a La Ceiba, la novia de Honduras, no podía faltar una entrevista con el profe Jorge Pineda. La conversación inició con nuestra llegada a un entrenamiento del Victoria. Empezamos en la sede, continuamos en su vehículo mientras nos dirigíamos hacia el parque Swinford. Finalmente, para cerrar con broche de oro, fuimos a Dolce Vita, una famosa repostería cercana a la sede del club que los jugadores de la Jaiba Brava frecuentan a diario. Yo pedí un pastel de limón; el profe unos pastelitos.

Es la segunda vez que hago una entrevista en carro. La primera fue con Georgie Welcome…
Bueno, tengo que sentirme privilegiado de ser el segundo... -hace una pausa y se ríe-, que entrevistás en un auto.

¿Qué tal maneja?
Considero que bien. Al menos no he tenido un accidente grave.

¿Nunca ha chocado en su vida?
Chocado, chocado. No. Sí le he pegado a algún carro por atrás.

¿Retrocediendo?
No, la verdad es que sí he chocado... A un pobre taxi lo hice como acordeón.

Bueno, le advierto que yo no sé mucho de fútbol.
No te preocupés. En la vida uno debe aprender de todo. Yo no sabía cómo enamorar, así que empezaba a enamorar y me di cuenta que era, hasta cierto punto, fácil.

¡Es fácil enamorar! A ver, deme los secretos…
¿Secretos? Pues tendría que pensarlos muy bien, pues nunca me han hecho una pregunta de esa naturaleza. Pero vaya, para enamorar siempre debes ser amable, muy detallista, único y otras cuantas cositas.

¿Le fue bien en la vida enamorando entonces?
No tanto. No soy un tipo de los que ve pasar una persona y la enamora, independientemente si es guapa, hermosa. Soy un tipo hasta cierto punto tímido, quizás en grupo puedo decir algo, de lo contrario no me atrevo.

¿Es casado o soltero?
Estuve casado seis años, me divorcié. Ahora tengo pareja desde hace nueve años.

¿Tiene hijos?
Una nena con mi actual pareja y tres que están en Estados Unidos, con mi ex esposa.

¿Mujeres todas?
Sí, cuatro nenas. La más chica es Stefanie Nicole de cinco años, es espectacular, muy linda y se parece mucho al papá, ja, ja, ja. ¿Ya me agrandé, verdad? Hubiera querido tener algún varón que fuera jugador.

¿Piensa tener otro?
No, cuatro hijas son suficientes. Querer, pues sí quiero, pero nada me garantiza que saldrá varón.

¿Y si adopta?
Nunca lo había pensado, hasta ahora que vos me lo decís.

Con su actual pareja, ¿cómo es su relación?
Bien, ahí vamos. Tratando de salir adelante, como toda pareja. Con inconvenientes, problemas…

Parte de la vida…
Así es, lo importante ante todo es si vos vas con la frente en alto. Estoy convencido que nadie te va a hacer sentir mal... Estamos pasando alguna situación por ahí, pero vamos a tratar de superarlo.

¿Será mejor estar en unión libre a casarse?
Te vas dando cuenta que es mejor estar en una situación de unión libre, porque casarse no sólo representa firmar un papel y decir que estás casado. Pero yo veo más creíble la unión libre, porque está unido porque te amás y no por un papel.

Más de corazón, más honesto…
Sí, ahí es donde lo demostrás, en una unión libre, y no solamente por cumplir con firmar un documento. Así lo considero yo. Pero estamos en una etapa del mundo bastante difícil, donde todo ha cambiado, se han perdido todos los valores. Si los querés recuperar, debés hacerlo. Pero hablamos de algo que sucede a nivel mundial. Ahora es muy diferente a lo de antes, ya no hay respeto.

DE JUGADOR A DT

¿Cómo fueron sus inicios?
Comencé en el 86 como futbolista con el Vida. Estuve por espacio de 20 años jugando de manera profesional.

¡Yo nací en el 86!
¡Wow! Increíble. Pero bueno, no importa, yo me siento más joven que vos, ja, ja, ja.

Perdón por la interrupción, sigamos…
Pasé por muchos equipos en la profesional de Honduras, fui a Guatemala y a El Salvador. Tuve algunos juegos de la Selección. Y después, hace cinco años me dieron la posibilidad de dirigir al Victoria. Llevo poco, pero gracias a Dios no me ha ido mal, de una u otra manera Dios me ha bendecido. Con Victoria como entrenador peleamos y perdimos la final ante Olimpia en 2006.

¿La de la famosa mano?
Sí, la mano de Milton Palacios. Posteriormente me fui a Marathón, peleamos la final contra Real España, ganamos el primero 2-1 pero perdimos el segundo 3-1.

Le ha ido muy bien, ¿entonces?
Sí, gran experiencia. Me siento muy bien, en poco tiempo me ha ido bien. Además, Primitivo me llevó a la selección de Guatemala como asistente. También estuve con él como asistente de Motagua.

Y de nuevo en el Victoria.
Sí, regresé hasta este torneo, estuve trabajando con el Hispano de Comayagua todo el año anterior.

¿Cuáles son sus expectativas para Victoria?
Las mejores. Uno cuando toma un reto, un compromiso y firma un contrato, es para darlo todo. Al menos yo soy un tipo que me considero de esa manera. Si algo he aprendido en la vida es que el punto intermedio no existe.

¿Es radical?
Sí, porque si vos vas a hacer las cosas, hacelas bien, si no, pues ni lo intentés. Al menos yo soy así, cuando hago alguna cosa la hago bien, cueste lo que cueste, la hago bien. Ese es mi objetivo, mi forma de pensar. Y en ese sentido algo tiene que fluir. Esa es mi convicción.

¿Qué pasó con su familia cuando usted estuvo lejos de La Ceiba?
Cuando me llevó Ramón a Tegucigalpa, mi familia se fue conmigo. También cuando nos fuimos a Guatemala. Pero en 2009 cuando estuve en Comayagua sí decidimos que no se fueran conmigo; lo hicimos como mutuo acuerdo. Al final, quien paga todo eso es la nena.

¿Pero ya están juntos?
Sí, gracias a Dios tengo la oportunidad de trabajar con Victoria. Mi pareja es de La Ceiba.

¿Y usted?
De Langue, Valle. En el sur.

¿Cómo es Langue?
Tomalo muy en serio, pero hasta que no vayás lo que yo te pueda decir te va a dejar en duda. Ojalá algún día vayás y te des cuenta de la calidad de pueblo que es. Creo que no hay un pueblo más lindo que eso. Para mí, tenemos la tercera o cuarta mejor iglesia de Honduras y la mejor feria de la zona sur. El festival de las hamacas ya está internacionalizado en el mes de mayo. Lleva sus siete años.

¿De verdad?
¿Qué? ¿Me ves cara de mentiroso?, -me pregunta mientras me mira fijo.

No, perdón... Es una frase que utilizo mal, es como de ¡Wow!, no de duda. Perdón, me va a hacer llorar.
¿Llorás mucho?

Las lágrimas dan mucho poder... El poder de una lágrima es grande...
Yo no soporto ver a una mujer llorar. Es como cuando alguien le pega a una mujer. ¿Cómo puede haber hombres que ven a una mujer llorar y no se inmutan?

La mujer Hondureña está siendo muy maltratada, es un mal que nos está dañando.
Es la misma cultura.

Qué bueno…
Yo, por ejemplo, si mi pareja quiere meterse a una discusión, pues prefiero agarrar el carro y me voy. Hasta en la intimidad se puede lastimar a una mujer totalmente.

¿Cree usted que como mujeres nosotras hemos vuelto machista al país? ¿Por qué hacemos la diferencia entre las niñas y los niños?
Sí, lo que pasa es que volvemos a lo que hablábamos de los valores, los mismos se han ido perdiendo. Imaginate que mi pareja me deje la comida servida y cuando yo termino no lavo ni el plato.

¿Ayuda usted en su casa?
Claro que trato de ayudar. Cierto, tengo un trabajo duro, me desvelo, me duermo tipo dos de la mañana, me levanto muy temprano, tipo a las 4:30. Pero es mi trabajo y como tal lo tengo que respetar, pero es un sacrificio.

¿Cómo es un día normal de trabajo para usted?
Me levanto 4:30 de la mañana. Me baño y cambio, no desayuno. Yo vivo a 12 minutos de La Ceiba, por el lado de El Porvenir, y me vengo al entrenamiento. Luego, con el profesor Duván nos invitamos a un pastelito o una baleada y un café. Es una delicia. Después me regreso a casa y almuerzo. Y en los primeros día de la semana regreso pues tenemos doble entrenamiento. Para el fin de semana se baja la carga de trabajo. Luego, por las noches, me regreso a la casa o salimos con mi pareja y la nena.

¿Y cuando les toca moverse para jugar en Danlí, Santa Rosa, Comayagua, San Pedro Sula y Tegucigalpa? ¿Es cansado?
Se programa. Por ejemplo, para un viaje a Tegucigalpa nuestra costumbre es salir un día antes. Salimos temprano, almorzamos en carretera y luego llegamos a la capital. Tratamos de hacer el viaje lo más ameno posible. Porque sí son muchas horas de viaje.

¿Qué le parece que ahora jueguen las reservas?
Muy bien. Son chicos con muchos fundamentos y pueden llegar en cualquier momento a destacar. Ya depende exclusivamente de ellos y de lo que hacen para superarse. Porque condiciones tienen.

Esto ayudará mucho porque en Honduras carecemos de una preparación desde pequeños, ¿no?
Sí, no hay trabajos de base. Nosotros como técnicos nos hemos encontrado con jugadores de primera división que deberían estar bien fundamentados pero les falta mucho. Entonces sí es un problema y hay que buscar la forma que las categorías menores ayuden.

¿Es de las personas que cuidan mucho su imagen?
Sí, definitivamente. Trato de darle a la gente otro sentimiento. No me gustaría dar una imagen de vago, yo doy la imagen de un tipo que se cuida. Acá nadie me va a ver en una disco, aunque me gusta bailar. No me gusta trasnochar, no bebo, no fumo, no uso drogas. Acá cuido muchísimo mi imagen.

Y físicamente, ¿cómo se cuida?
Trato de comprar cremas. También uso filtros, cremas para dormir. Me cuido, porque si no el estrés y esas cosas te dañan el rostro y el cuerpo. Eso es lo que hago, porque cuidarme me hace sentir bien. Anímicamente me siento bien. Independientemente del problema que tenga me vas a ver bien.

¿Mente positiva?
Demasiado. Lo que pasa es que si empezás a llorar, a sentirte mal, la gente te va a ver y unos te harán sentir mal o quizá otros te den apoyo. Pero si vos estás trabajando bien, consciente de lo que estás haciendo, que estás sacrificándote, dando todo pero no te salen las cosas, poné siempre la frente en alto, que tarde o temprano te van a salir las cosas.

Pero si nos quedamos en depresión, tristeza y llanto ahí te vas a quedar…
Te morís. Así es. Mirá, yo no soy de La Ceiba, vine solo. Si yo te contara mi vida, de dónde vengo, y lo que soy ahora, no te lo imaginás. Hasta tercer grado me puse un par de zapatos. Esto salió en Diez, cuando fuimos a la final contra Olimpia, un periodista llegó a mi casa y le recordé mi vida. Ese tipo no lo podía ni creer. Mi mamá se develaba, ella era costurera, se quedaba hasta tarde para hacer un vestido y mantenernos.

¿Cuántos hermanos son?
Somos tres de padre y madre, pero tengo siete más de padre, pero no nos relacionamos mucho porque ellos tienen su vida.

¿Y con sus otros dos hermanos se lleva bien?
Sí, casualmente mi hermano es el entrenador del equipo de las reservas. Y mi hermana vive en Tegucigalpa, con mi viejita, que tiene ya 72 años.

¿Cómo está su viejita?
Está bien.

¿La visita cuando va a Tegus?
Siempre lo hago.

¿Y la lleva al estadio?
No le gusta ir. Se pone nerviosa.

Tres preguntas para terminar. ¿Podrá Victoria levantar la Copa?
Recordá que es un proceso, el cual iniciamos con pie izquierdo. Yo armé el grupo el 22 de julio, a menos de 15 días de empezar el torneo.

Cuénteme del equipo.
Llegamos a una institución donde había 23 jugadores con contrato, y se respetaron. Hay otros futbolistas que, a pedido mío, la junta directiva avaló la contratación.

¿Quiénes?
Saúl Martínez y Júnior Morales. A Pedrito Fernández, Carlos Oliva y Derek Hulse hubo que recontratarlos. Otros nuevos: Elmer Zelaya, Máximo Arzú de Hispano, Samir Arzú, el brasileño Bruno Da Silva, el colombiano Jiménez, Méndez de La Lima...

PARA CONTARLO...

Mi experiencia con el profe Jorge Pineda llegó más allá de la entrevista, pues compartimos en la cancha, en el Ceiba Gol, durante un evento realizado a favor del Crila, Centro de Rehabilitación Infantil del Litoral Atlántico.

Fuimos compañeros en el equipo Los Galácticos, también nos acompañó Arnold Cruz. Mi participación estelar duró alrededor de seis minutos. Y pude únicamente lucirme en los primeros segundos, cuando arrancó el partido, tras toque inicial del alcalde, que le dio pase a Jorge, quien se apiadó de mí y me la pasó. Yo estaba de lateral derecho.

Corrí con la pelota unos metros y se la devolví a Pineda. Ese fue mi único contacto con el balón. Ganamos el partido y luego pasamos a la final, donde perdimos y quedamos en segundo lugar. Pero disfruté desde que puse un pie en la cancha.

SI FUERAS, QUE SERÍAS

Palabra: Profesional

Numero: Diez

Animal: Loro

Objeto: Par de tacos

Color: Rojo

Equipo Liga Nacional: Todos

País: Honduras

Vivienda: Mi casa

Carro: Navara

Celular: Iphone

Lugar turístico hondureño: La Ceiba

Persona: Mi madre

Sentimiento: Amor

Calzado: Sandalias

Página de Internet: entrenadores.com

Profesión: Entrenador

Prenda de Ropa: Short
Canal Nacional: Todos

LAS RAPIDITAS

Cine: Diversión

Mall: Relajarse

Iglesia: Hay que visitarla

Hospital: Tener la posibilidad de una segunda vida

Posición: ¿Cómo así? Varias, siempre hay una especial

Sexo: Lo mejor

Alegría: Sentirse bien

Mejor afición: La de la Ceiba

Mejor equipo: Victoria
Mejor DT: Ramón Maradiaga

PERFIL DE JORGE PINEDA

Altura: 1:79

Peso: 165 libras

Edad: 45 años

Fecha cumpleaños: 26 de Noviembre

Lugar de nacimiento: Langue, Valle

Mamá: Cristina Pineda

Hermanos: Ronald y Magda
Hijos: Stephanie Nicole (5), Darsy (16), Gina (12) y Chelsea (10)