Este domingo 19 de julio, el mundo del fútbol se detendrá para ver la gran final del Mundial 2026. Argentina buscará el bicampeonato y su cuarta estrella, mientras que España intentará volver a lo más alto tras 16 años de sequía. Sin embargo, en las últimas horas, los verdaderos protagonistas no han sido los balones, sino el clima y la mala calidad del aire.
La Selección Argentina, dirigida por Lionel Scaloni, llegó a Nueva York tras un largo viaje desde Atlanta. El plantel venía realizando trabajos ligeros de recuperación física, pero al llegar a la "Gran Manzana" se topó con un panorama complicado.
Por un lado, los incendios forestales de Canadá llenaron el cielo neoyorquino de una densa capa de humo. Esta situación preocupó tanto a los jugadores como a la FIFA, al punto de que el Servicio Meteorológico Nacional de USA llegó a poner en duda si el MetLife Stadium estaría en condiciones óptimas para el partido.
Por si fuera poco, la lluvia y una fuerte alerta de tormenta eléctrica retrasaron el entrenamiento de la Albiceleste, programado originalmente para las 11:30 de la mañana (hora local -9:30 de Centroamérica). El cuerpo técnico tuvo que esperar la luz verde de las autoridades para poder saltar al campo.
España se lleva la peor parte
Si la situación de Argentina es incómoda, la de España es todavía más preocupante. Debido al temporal, el técnico Luis de la Fuente y su equipo decidieron suspender por completo la sesión de entrenamiento hasta nuevo aviso.
Los europeos llegarán al partido decisivo con menos horas de trabajo en cancha que la Albiceleste.
Si el clima mejora y España logra entrenar tarde, sus jugadores tendrán menos tiempo para descansar antes de la gran cita del domingo. En el papel, la "Roja" llegará con una ligera desventaja física a un partido donde el físico y la mente lo son todo.
A pesar de los retrasos y los dolores de cabeza para la organización, ambos equipos siguen concentrados, buscando alternativas bajo techo para pulir los últimos detalles. El domingo se sabrá quién logra sobreponerse a la tormenta y levantar la Copa del Mundo.




