He estado asistiendo a los partidos que diariamente se disputan en el Gimnasio de la Villa Olímpica en donde he comprobado el gran interés que existe por esta disciplina deportiva.
Tres partidos cada día entre las 3 de la tarde y las 9 de la noche por la módica entrada de 30 lempiras que desafortunadamente solo pueden ser aprovechados por las personas que tienen carro para movilizarse porque Tegucigalpa ni siquiera tiene rutas de transporte público que le permitan a la masa trabajadora acercarse al principal centro deportivo de una capital que alberga a 1.200,000 habitantes.
O sea que no solo tenemos un país carente de los servicios básicos elementales de toda sociedad como son el agua, energía eléctrica, alcantarillado y seguridad, sino también carente de transporte para movilizarse.
Honduras ha vencido a El Salvador y también a Panamá que es una potencia entre los países rodeados por el Mar Caribe. Están participando los 5 países de Centroamérica más Panamá y Belice.
Después de sus primeros triunfos Honduras cayó ante Guatemala y Costa Rica que son naciones que cuentan con presupuestos 100 veces mayores para el deporte ya que entienden que la práctica del deporte ahuyenta de los vicios y los malos pensamientos a los jóvenes.
Paralelamente entre el viernes 8 y el domingo 10 en la misma Villa Olímpica capitalina se disputó el Torneo Nacional de Natación lo cual demuestra una falta de planificación de los entes encargados del deporte porque el Complejo Azcona no tiene la capacidad para recibir a tantos automóviles al mismo tiempo especialmente un fin de semana.
El atletismo es otro deporte para el cual los hondureños tenemos grandes aptitudes como lo está demostrando una vez más en Brasil, Rolando Palacios, que es apenas uno de los miles de hondureños que podrían hacer brillar más el nombre de Nuestra Patria si los mejores cerebros tomaran las decisiones del país.
Si Honduras fuera un país de leyes gobernado por gente honrada, en este momento deberíamos tener a decenas de miles de compatriotas niños y jóvenes practicando deportes no solamente en Tegucigalpa, sino además en toda la geografía hondureña.
Mientras las personas encargadas de tomar las decisiones relativas a las cantidades que se deben asignar a las diferentes disciplinas deportivas para lo cual simplemente hay que ver lo que hacen nuestros vecinos de Guatemala, El Salvador y Costa Rica, seguiremos sufriendo de inseguridad en todas nuestras ciudades ya que deben entender que el deporte es prevención y el primer elemento para evitar la delincuencia reinante.